Mundial
Zlatan e Keane critican floja actuación de Bélgica en el Mundial
La campaña de Bélgica en el Mundial recibió duras críticas tras un segundo empate consecutivo. Los Diablos Rojos no lograron romper el bloqueo de Irán en un empate 0-0 el domingo por la noche, resultado que generó fuertes reproches por parte de analistas internacionales.
Zlatan Ibrahimovic fue contundente en su valoración en FOX Sports. "En el primer tiempo casi me quedé dormido. En el segundo tiempo, directamente me dormí", declaró. "Tuvieron el balón pero no hicieron nada con él. Necesitas jugadores que asuman responsabilidades y creen algo cuando el partido está trabado".
La ausencia de Jérémy Doku fue señalada por Ibrahimovic. "No lo vi. Si creen que van a clasificar por los nombres en sus camisetas, están equivocados. Eso hay que ganarlo", añadió el exdelantero de Suecia.
Roy Keane, ex mediocampista del Manchester United, tachó el rendimiento de Bélgica de "realmente pobre" en ITV Sports. "Cuando los jugadores fallan disparos desde tres o cuatro metros, ¿qué posibilidades tienes?".
"El error de De Cuyper resumió a la perfección su esfuerzo. No hubo convicción en el remate, ni en su juego en general. Los jugadores carecieron de concentración y cometieron demasiados errores simples. Quedé realmente decepcionado con ellos", aseguró el irlandés de 54 años.
Jamie Carragher, exjugador del Liverpool y analista, se sumó al coro de críticas. "Tengo que ser honesto: este es exactamente el problema de esa supuesta 'generación dorada'. Durante años se ha hablado de Bélgica como contendiente, pero actuaciones como esta demuestran por qué nunca han cumplido realmente al máximo nivel".
"Mirando la calidad de esta plantilla, no hay excusa para no ganar este partido. Ninguna", continuó. La diferencia en el valor de mercado de las plantillas entre ambas selecciones es de 516 millones de euros (Bélgica: 548 millones, Irán: 32 millones).
Carragher añadió: "Ahí está lo frustrante. Sobre el papel deberían ganar estos partidos con facilidad, pero en cambio lo hacen todo lento, predecible y fácil de defender".
Las críticas llegan en un momento crucial. Bélgica tiene un último partido de grupo contra Nueva Zelanda para recuperar la confianza, pero las dudas ya crecen tras dos exhibiciones poco convincentes. No son solo los resultados lo que preocupa, sino la forma de jugar.
Los Diablos Rojos parecen excesivamente dependientes de la inspiración individual, que actualmente no aparece, y carecen de automatismos claros en la posesión. Contra Irán mostraron control sin convicción. Se necesita una respuesta contundente ante Nueva Zelanda o se avecina otro fiasco en el Mundial.