Mundial
Arsenal’s Trossard eclipsa a Messi y Olise en el Mundial
El resplandor neón de un estadio de Nueva York palpitaba bajo el cielo nocturno mientras el balón describía un arco hacia Charles De Ketelaere, quien llevó a Bélgica a un 2-1 contra Estados Unidos. La asistencia llegó de un jugador cuyo nombre rara vez aparece junto al de Messi o Mbappé en los titulares globales: Leandro Trossard.
El Mundial 2026 ha mostrado a superestrellas como Lionel Messi, Kylian Mbappé, Erling Haaland, Harry Kane, Jude Bellingham y Michael Olise, ofreciendo momentos de eficiencia brutal en Estados Unidos. Sin embargo, Trossard, extremo del Arsenal, destaca por encima de todos. Su creatividad no solo iguala a la élite, sino que la supera.
En las últimas semanas, Trossard ha generado 17 ocasiones, la cifra más alta entre todos los jugadores. Ni Messi ni Olise, ambos conocidos por su inventiva, han igualado esa marca. La capacidad del belga para filtrar pases entre defensas compactas ha redefinido su rol en el sistema de Roberto Martínez.
Su última contribución llegó en el duelo contra Estados Unidos, donde su pase en profundidad asistió a De Ketelaere para el gol decisivo. El momento subrayó el instinto de Trossard para el timing y la precisión, rasgos que lo convierten en el eje creativo de Bélgica en el torneo.
Con 31 años, Trossard no es la estrella más joven del campo, pero su rendimiento lo sitúa entre los más influyentes. Sus 17 ocasiones han moldeado directamente el camino de Bélgica a cuartos de final, una campaña construida sobre resiliencia colectiva y brillantez individual.
El contraste es evidente: mientras las superestrellas acaparan los titulares, el impacto de Trossard se mide en asistencias y ocasiones creadas. Su evolución en el Arsenal de la Premier League se ha trasladado sin fisuras al escenario del Mundial, demostrando que la creatividad, y no solo el estrellato, define el éxito.
Para Bélgica, la forma de Trossard ofrece un modelo. Su capacidad para elevar a sus compañeros —incluido De Ketelaere, el joven delantero de los Diablos Rojos— resalta el valor de jugadores no tan mediáticos en torneos de élite.
La narrativa del Mundial suele escribirse con nombres grandes, pero esta edición podría recordar al jugador que, en silencio, generó más ocasiones que nadie.