Mundial
UEFA amenaza boicot a FIFA por venta de participación del Mundial
El jueves, la UEFA anunció que boicoteará todas las competiciones de la FIFA después de que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, sugiriera vender participaciones del Mundial, una propuesta que el organismo rector europeo dice que pone en riesgo la integridad del torneo. La medida marca un raro enfrentamiento entre las organizaciones del fútbol y sigue el respaldo de la CONCACAF, la federación de Norte y Centroamérica que organizó el Mundial de este año.
La postura de la UEFA cuenta con el apoyo de la CONCACAF, cuya 41 asociaciones miembros rechazaron formalmente la propuesta de Infantino, infligiendo otro golpe a los planes de la FIFA.
La disputa evoca boicots históricos. Uruguay, los campeones inaugurales de 1930, se negó a defender su título en 1934, protestando por la ausencia de equipos europeos que habían viajado a Sudamérica para el primer torneo.
Argentina rechazó participar en 1938 después de esperar ser la sede del evento.
Turquía, Indonesia, Egipto y Sudán también se negaron a enfrentar a Israel en la clasificación asiática para el Mundial de 1958, lo que llevó a Gales a intervenir y derrotar a Israel en un único partido de clasificación.
En octubre de 1964, los 15 países africanos se retiraron de la clasificación al Mundial, considerándose injusta la única plaza asignada a África, Asia y Oceanía en comparación con los diez lugares otorgados a los países europeos para la fase final de 1966.
Ocho años después, la Unión Soviética se negó a viajar a Santiago para el segundo partido de una eliminatoria después del golpe chileno de 1973, lo que llevó a que un XI chileno tomara el campo; el capitán Francisco Valdés empujó el balón a la red desde el saque inicial antes de que se adjudicara una victoria por 2‑0.
La participación de Irán este año también fue cuestionada tras los ataques aéreos de EE. UU. e Israel en febrero, lo que generó llamados a un boicot más amplio vinculados a las políticas migratorias de EE. UU. bajo el presidente Donald Trump.
El contraste entre la disputa de gobernanza moderna de la UEFA y estos boicots políticos históricos muestra que los desafíos al Mundial han surgido repetidamente tanto del ámbito deportivo como del geopolítico, lo que sugiere que futuras confrontaciones podrían volver a poner a prueba la unidad global del fútbol.