Mundial
Los Diablos Rojos aplastan a EE.UU. con 4-1: Bélgica avanza a cuartos de final contra España
Bélgica dejó fuera a Estados Unidos en octavos de final del Mundial con un contundente 4-1. Los Diablos Rojos llegaron con actitud, presionando desde el primer minuto y dominando el mediocampo, recuperando balones y ahogando a los estadounidenses en su propia zona.
Castagne y Tielemans crearon peligro temprano, pero el primer gol llegó a los nueve minutos. Raskin robó el balón, asistió con precisión y De Ketelaere definió. 0-1, un arranque que confirmó la confianza del equipo.
Poco después, Onana se lesionó y Vanaken entró en su lugar. La sustitución le dio aire a EE.UU.: Tillman empató con un tiro libre (1-1). Pero Bélgica reaccionó al instante: Trossard eludió a su marcador, centró y De Ketelaere volvió a cabecear. 1-2, su segundo gol, puso a los Diablos Rojos nuevamente en ventaja.
Antes del descanso, Bélgica siguió siendo más peligrosa. Raskin, Trossard y Lukebakio amenazaron constantemente, mientras EE.UU. no encontró opciones claras. El marcador era ajustado, pero los belgas controlaron el juego.
En la segunda parte, Vanaken amplió la ventaja con un remate lejano espectacular. Tras un pase largo de De Ketelaere, disparó desde fuera del área y batió la portería vacía (1-3). Poco después entraron Doku y Lukaku. En el tiempo añadido, Lukaku recibió en la banda derecha y disparó al ángulo más lejano. 1-4, el resultado definitivo.
Rudi Garcia arriesgó al alinear sin De Bruyne, Doku ni Lukaku en el once inicial. La apuesta funcionó: Raskin aportó energía y agresividad, Tielemans cubrió los espacios, Trossard generó peligro por las bandas y Vanaken, tras un error inicial, terminó marcando. De Ketelaere fue la figura, y Lukaku, pese a entrar tarde, cerró el partido.
Con este triunfo, Bélgica avanza a cuartos, donde enfrentará a España. EE.UU. se despide de su Mundial en casa sin el esperado avance. El 4-1 es un mensaje claro: los Diablos Rojos combinan fe, agresividad y eficacia, listos para el próximo desafío.