Mundial
La Roja se mide a Marruecos en octavos del Mundial
En la víspera de su enfrentamiento de la ronda de 32 últimos en el Mundial 2026, la selección nacional neerlandesa ha intensificado su entrenamiento, con el defensa Jan Paul van Hecke declarando: "¡Se acabó el juego de palabras… Ahora llegan los partidos importantes". Países Bajos se enfrentará a Marruecos en lo que los organizadores describen como el duelo más apetecible del torneo.
El Mundial 2026 ha vuelto a un formato de eliminación directa con 32 equipos, creando un ambiente de muerte súbita sin red de seguridad para las naciones participantes. Los organizadores lo describen como el "verdadero Mundial", reduciendo la competición al fútbol de eliminación pura.
Austria y Argelia ofrecieron un desenlace caótico y entretenido en la fase de grupos, mientras que Brasil‑Japón es aclamado como un encuentro de calidad de cuartos de final. El duelo Países Bajos‑Marruecos se presenta como el enfrentamiento más tentador de la ronda de 32 últimos.
Cinco jugadores han marcado al menos cuatro goles en la fase de grupos: Kylian Mbappé, Erling Haaland, Vinícius Júnior y Ousmane Dembélé con cuatro cada uno, mientras que Lionel Messi lidera con seis. El registro de Messi lo sitúa a distancia de récord de Just Fontaine, con 13 goles desde 1958.
Los colores de Marruecos pesan más que la naranja de Países Bajos
Wilson Isidor marcó contra Marruecos, y Gio Reyna anotó contra Paraguay, sumándose a la narrativa de un torneo rico en goles. Estos tantos ilustran la naturaleza de alta puntuación de la competición. Irán quedó eliminado de la ronda de 32 tras el empate 3‑3 en el último minuto entre Argelia y Austria. El delantero Mehdi Taremi criticó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, afirmando que el mandatario "entró en nuestro vestuario después del primer partido" y luego no volvió a aparecer.El Mundial se decide en el último suspiro: Austria y Argelia pasan a octavos
Gianni Infantino puede sentirse avergonzado por la ausencia de Donald Trump, un detalle señalado en medio de las discusiones sobre el perfil del torneo. La falta de presencia del presidente estadounidense ha desviado el foco adicional hacia el fútbol en sí. A pesar de las buenas entradas, los precios de las entradas han sido tachados de escandalosos y la logística para los aficionados que viajan entre ciudades estadounidenses se ha considerado innecesariamente complicada. Los críticos argumentan que los estadios, construidos para una nación centrada en el automóvil, pasaron por alto las necesidades de cientos de miles de seguidores viajeros.