La UEFA endurece normas sobre multipropiedad y casos tipo Chelsea
El Comité Ejecutivo de la UEFA ha aprobado actualizaciones específicas a sus Reglamentos de Licenciamiento de Clubes y Sostenibilidad Financiera, abordando controversias de larga data como las estructuras de multipropiedad y casos como el modelo de propiedad del Chelsea.
Los cambios se centran en mejorar la transparencia de las estructuras de propiedad de los clubes y en restringir los acuerdos de multipropiedad que han suscitado escrutinio en los últimos años. Estas modificaciones siguen a preocupaciones recurrentes sobre prácticas financieras que socavan la integridad competitiva.
Los reglamentos revisados apuntan específicamente a los escenarios en los que una única entidad controla varios clubes, una práctica vinculada a investigaciones anteriores. Las nuevas normas buscan prevenir conflictos de interés y garantizar una competencia financiera justa entre los clubes europeos.
La transparencia en la propiedad sigue siendo una prioridad, con requisitos de reporte más estrictos para accionistas e inversores de los clubes. Los reglamentos exigen que los clubes revelen vínculos financieros y operativos detallados con las empresas matrices o entidades relacionadas.
Las actualizaciones también refuerzan los principios existentes de juego financiero limpio sin introducir reformas drásticas. Los clubes deben seguir cumpliendo con los requisitos de equilibrio financiero, pero ahora se añaden salvaguardas que cubren lagunas expuestas en casos de alto perfil.
La UEFA ha señalado estas medidas como una respuesta a las estrategias financieras en evolución dentro del fútbol. Las nuevas normas entran en vigor de inmediato, aplicándose a los ciclos de licenciamiento a partir de la temporada 2025–26.
Los clubes que infrinjan los reglamentos actualizados se enfrentarán a posibles sanciones, que pueden incluir multas o prohibiciones de competición. La gravedad de las penas dependerá de la naturaleza y el alcance del incumplimiento.
Los cambios reflejan el esfuerzo continuo de la UEFA por mantener la disciplina financiera en el fútbol europeo. Aunque no constituyen una revisión total, los ajustes buscan cerrar brechas explotadas por clubes con estructuras de propiedad complejas.