La Liga
Tebas apoya a Barcelona por sancionar a Florentino Pérez
El presidente de La Liga, Javier Tebas, respondió a la carta del Barcelona a principios de esta semana, abordando los comentarios realizados el 12 y 13 de mayo. La respuesta indica la intención de la liga de proteger sus instituciones.
El presidente interino, Rafa Yuste, envió la carta, instando a La Liga, a la RFEF y al Comité Técnico de Árbitros (CTA) a defender la reputación de los organismos del fútbol español y a emprender acciones legales y disciplinarias contra Florentino Pérez por los comentarios de mayo.
Tebas declaró que comparte la preocupación del Barcelona de que las declaraciones públicas puedan dañar la integridad, el honor y el prestigio de las instituciones y competiciones bajo la supervisión de La Liga.
Subrayó que las acusaciones sin pruebas concluyentes son inaceptables, refiriéndose concretamente a las alegaciones sobre la supuesta compra de árbitros vinculada al caso Negreira, un tema que Florentino Pérez y el Real Madrid han repetido en varias ocasiones.
Tebas destacó que La Liga ya ha actuado en varias ocasiones contra el Real Madrid en defensa de la reputación de la competición, citando denuncias previas por contenidos emitidos en Real Madrid TV y una queja presentada ante el Comité de Competición de la RFEF que fue desestimada.
Añadió que la liga siguió con recursos ante el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) y ante los tribunales administrativos tras la desestimación.
Tebas también recordó la actuación de La Liga en 2025, cuando el Real Madrid y su directiva solicitaron públicamente reformas al sistema arbitral y exigieron la destitución de los árbitros vinculados a la era Negreira dentro del CTA.
En su respuesta, Tebas subrayó que La Liga seguirá respetando los procesos judiciales en curso respecto al caso Negreira, en los que la liga actúa como acusador privado para esclarecer los hechos.
Advirtió que La Liga continuará oponiéndose a cualquier intento de menoscabar la legitimidad de las competiciones o de poner en duda la integridad del arbitraje español sin pruebas, reafirmando su compromiso de proteger la imagen y la credibilidad de la competición.