Mundial
La llamada de la FIFA a Balogun desata indignación global por el 'sistema roto'
El banquillo de Estados Unidos zumbaba con tensión cuando Folarin Balogun pisó el campo en el minuto 82 contra Bélgica, su presencia un resultado directo de la suspensión de último momento de la FIFA a su castigo automático.
La decisión de la FIFA de levantar la suspensión horas antes del enfrentamiento de eliminación directa en el Mundial ha desatado una tormenta de críticas de figuras del fútbol en todo el mundo. La medida permite que Balogun juegue con EE.UU. en el partido de octavos de final del martes, una decisión que ha recibido fuertes reproches tanto de exjugadores como de expertos.
Claudio Henry reconoció el desenlace, pero cuestionó el proceso. "Esto debe haber roto un poco el espíritu de Bélgica", dijo Henry. "No pensé que fuera tarjeta roja; Balogun no lo hizo a propósito. Pero esto lo cambia todo para Bélgica".
Gary Neville, en declaraciones a ITV, fue contundente en su condena. "Esto apesta desde todos los ángulos", afirmó Neville. "Lo que más me enfurece es que debería existir un sistema para corregir decisiones equivocadas, pero no lo hay. Y ahora la FIFA decide de la nada dejar que alguien juegue. Estaría furioso si fuera belga. ¿Pero sorprendido? Con esta gente, no".
Wayne Rooney, en la BBC, secundó la indignación. "Esto es una absoluta vergüenza. En serio", dijo Rooney. "O revocan la tarjeta roja en su momento si creen que fue un error y lo dejan jugar. Pero suspenderlo por un año… Eso es escandaloso".
Rooney reservó sus críticas más duras para el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. "Debería avergonzarse, porque el deporte está en juego", afirmó Rooney. "Sabe, estaría furioso si fuera el próximo rival de EE.UU. Porque esto está mal, en todos los sentidos. Lo encuentro incorrecto en todos los niveles. Es una absoluta vergüenza".
La polémica gira en torno a la tarjeta roja de Balogun en el último partido de grupo de EE.UU., que la FIFA inicialmente mantuvo antes de cambiar de parecer. La decisión de permitirle jugar en la fase de eliminación directa ha puesto en duda la integridad de los procedimientos disciplinarios.
Los comentarios de Henry destacaron el impacto psicológico en Bélgica, sugiriendo que el cambio de última hora podría influir en el enfoque del equipo. Neville y Rooney enmarcaron la situación como un ejemplo de los fallos de gobernanza más amplios dentro de la FIFA.
El momento de la reversión —apenas horas antes del saque inicial— ha intensificado el escrutinio, con críticos argumentando que socava la credibilidad de los árbitros y las reglas de la competición.