Transferências
La FIFA no interviene en el conflicto Atlético Madrid-Barcelona por Álvarez
Las declaraciones de Julián Álvarez tras la victoria de Argentina reavivaron las especulaciones sobre su futuro e intensificaron las tensiones entre el Atlético de Madrid y el Barcelona. El delantero argentino sigue bajo contrato con el Atlético hasta 2030, con una cláusula de rescisión de 500 millones de euros. El conjunto colchonero estudia emprender acciones legales contra el Barcelona por supuestos contactos no autorizados con Álvarez.
La posible denuncia del Atlético se basaría en el Reglamento de la FIFA sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores, que exige a los clubes notificar al equipo actual del jugador antes de iniciar negociaciones. Solo se permiten conversaciones directas con un jugador bajo contrato en los últimos seis meses de su vínculo. Sin embargo, ambos clubes pertenecen a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), lo que implica que la FIFA no tiene jurisdicción en el caso.
Sería la RFEF quien gestionaría cualquier disputa, como ocurrió en el caso de Antoine Griezmann en 2019. El Barcelona fue acusado de negociar con el francés sin informar al Atlético. El comité disciplinario de la RFEF no encontró pruebas suficientes de un preacuerdo, pero sí determinó que el club catalán había incumplido las normas de notificación, imponiéndole una multa de 300 euros.
La intervención de la FIFA solo tendría lugar si Álvarez rescindiera su contrato sin justa causa y se demostrara que el Barcelona indujo esa ruptura. Los clubes declarados culpables de inducir tales terminaciones enfrentan sanciones de prohibición de fichajes en dos ventanas de traspasos. El período protegido de Álvarez ante la FIFA se extiende hasta junio de 2027, tras su traspaso al Atlético en 2024.
Una rescisión unilateral durante este período protegido obligaría a Álvarez a indemnizar al Atlético por los años restantes de contrato y le acarrearía una sanción deportiva de cuatro meses con su nuevo club. Dicha prohibición no afectaría a su elegibilidad con la selección argentina, pero los riesgos económicos y deportivos hacen poco probable que el jugador dé este paso.