Fichajes
La traba de 42,4 millones de libras de Chelsea para Pep Chavarria frena los planes de lateral
El motivo por el que el Chelsea está deseoso de fichar a Pep Chavarria es evidente: los Blues carecen de un lateral izquierdo natural después de depender de Marco Palestra en la banda derecha, y Xabi Alonso quiere un auténtico carrilero para su sistema del Bayer Leverkusen. El club se enfrenta a una cláusula de rescisión de £42,4 m para asegurar al defensa de 28 años.
El Rayo Vallecano ha dejado claro que no cederá a Pep Chavarria a menos que se pague la cláusula de rescisión completa de £42,4 m, según el informe inicial de Getty Images.
El primer acercamiento de Chelsea consistió en una oferta inicial de £15 m, que el Rayo rechazó, lo que llevó a los Blues a elevar su propuesta a £21,2 m, todavía por debajo de la valoración del club español.
Múltiples fuentes han descrito las negociaciones como “complicadas”, señalando que el Rayo insiste en que la cláusula se pague íntegramente y que las conversaciones continúan.
El Rayo justifica su precio a pesar de que Chavarria ha pasado la mayor parte de su carrera en la segunda categoría de España, alegando una posición financiera sólida basada en un modelo exitoso de traspasos de jugadores que refleja el enfoque del Real Madrid, el Barcelona y el Atlético de Madrid.
Fuentes internas del club señalan que las estadísticas subyacentes de Chavarria se comparan favorablemente con las de Marc Cucurella, a quien Chelsea vendió al Real Madrid por £51,8 m el mes pasado, lo que sugiere un nivel de rendimiento similar.
El interés de Alonso se intensificó tras la impresionante actuación de Chavarria contra su entonces equipo del Real Madrid en noviembre, lo que llevó al entrenador a apuntar al lateral izquierdo como complemento de su primer fichaje, Marco Palestra, que actúa por la derecha.
A Chavarria le quedan cuatro años de contrato y ha manifestado su deseo de marcharse, lo que brinda al Chelsea una posible palanca en las prolongadas negociaciones.
El último obstáculo es el cargo fiscal del 25 % que el Rayo aplica a cualquier beneficio superior a la cláusula de rescisión, lo que reduce la cantidad neta que recibiría el Chelsea, lo que obliga al club a decidir si cumple con la demanda completa de £42,4 m o se retira.