Mundial
Bélgica aplasta a Nueva Zelanda con García al mando
La campaña de la Copa Mundial de Bélgica dio un giro decisivo en Vancouver, ya que los Diablos Rojos aseguraron una victoria por 1-5 sobre Nueva Zelanda para terminar como líderes del Grupo G.
El resultado llegó tras un comienzo titubeante en Seattle, donde dos empates contra Egipto e Irán dejaron dudas sobre el equipo de Rudi Garcia. Sin embargo, una actuación clínica en la segunda parte contra los All Whites borró esas preocupaciones. Leandro Trossard abrió el marcador antes de que Kevin De Bruyne, Romelu Lukaku y Jeremy Doku sumaran más goles. El doblete de Trossard y la intervención del VAR en un posible penalti resumieron una noche de altibajos.
Rudi Garcia admitió los nervios previos al partido, revelando que inicialmente Doku estaba destinado a comenzar en el banquillo. La precaución del entrenador resultó innecesaria. En su lugar, Garcia optó por la fluidez sobre el control, alineando a Hans Vanaken en el mediocampo. La decisión dio sus frutos, ya que Bélgica encontró profundidad y ritmo, con Tielemans anclando un mediocampo de tres junto a Vanaken y De Bruyne.
La frustración de Kevin De Bruyne era palpable tras los dos primeros partidos de Bélgica. El mediocampista del Manchester City había cargado con el peso de las expectativas, pero su ánimo mejoró tras la victoria sobre Nueva Zelanda. Las celebraciones del equipo incluyeron un gesto simbólico: De Bruyne señaló los nombres de sus hijos tatuados en su brazo, un momento capturado como el núcleo emocional del equipo.
La contribución de Leandro Trossard generó reacciones divididas en Bélgica. Mientras Garcia lo elogió como "magnífico", sectores del público siguen escépticos. Sin embargo, sus goles —incluido un remate desviado contra el poste— fueron decisivos. La victoria también evitó un caos logístico, manteniendo intacto el camino de Bélgica hacia Seattle en las fases de eliminación directa.
El próximo rival de Bélgica se decidirá en las próximas horas, con posibles enfrentamientos contra Corea del Sur, Senegal, Austria o Argelia. Si avanzan, les espera un cuarto de final contra Lamine Yamal, seguido de un posible duelo con Estados Unidos o Bosnia y Herzegovina.
Rudi Garcia adoptó un tono cauteloso tras la victoria. "Todavía no nos vamos a casa", declaró. "Una victoria no hace un buen Mundial". El entrenador hizo hincapié en la necesidad de mejorar este rendimiento, consciente de los desafíos que vienen.
La victoria en Vancouver marcó un punto de inflexión para Bélgica. Tras sobrevivir a un grupo débil, el equipo de Garcia ahora enfrenta pruebas más duras en las rondas de eliminación. Su camino hacia adelante depende de la consistencia, una cualidad que hasta ahora les ha costado mostrar.
Los jugadores y el cuerpo técnico de Bélgica celebraron el resultado como una declaración de intenciones. Sin embargo, las palabras de precaución de Garcia y la intervención del VAR sirvieron como recordatorios: este Mundial está lejos de terminar.