Mundial
La apuesta del Atlético en el mercado de verano depende de vender a Sørloth y Almada
Alexander Sørloth y Thiago Almada están a punto de ser traspasados —Sørloth a un club de la Serie A y Almada a un equipo de Arabia Saudí—, lo que proporcionaría al Atlético de Madrid las opciones de salida más lucrativas en su agenda veraniega, tras las incorporaciones de Kang‑in Lee como sus primeros fichajes en este mercado. El club ahora mira hacia la posible venta de Sørloth y Almada para liberar presupuesto y realizar más incorporaciones. Las actuaciones de ambos delanteros en el Mundial se espera que incrementen su valor de mercado.
Iván "Ivi" Giménez, el tercer capitán uruguayo de 29 años que ha pasado 13 temporadas en el Metropolitano junto a Antoine Griezmann, figura entre los jugadores cuya continuidad está en duda. Las lesiones han limitado sus minutos esta campaña, lo que ha llevado al director deportivo Mateu Alemany a considerar una "venta dolorosa" si surge una oferta interesante. Se ha informado del interés de clubes de Argentina e Italia, y el propio Giménez ha manifestado su deseo de un "nuevo comienzo" tras el Mundial.
La omisión del uniforme de Álvarez aviva el interés del Barcelona ante la postura del Atlético
Clément Lenglet, de 29 años, firmó un contrato de tres años hace un año y ahora ocupa el quinto puesto en la jerarquía de centrales tras una serie de errores que costaron puntos al Atlético. Con un coste de adquisición reportado de alrededor de 3 millones de euros y dos años de contrato restantes, el club está valorando darle una carta de libertad, siempre que esté dispuesto a marcharse antes de tiempo. No se ha confirmado si el Atlético pagaría parte de su contrato pendiente para acelerar la separación. Julián Álvarez sigue siendo el tema dominante, tras calificar un posible traspaso al Barcelona como "el sueño" durante el Mundial, lo que añade más incertidumbre a la composición del equipo. Las salidas de Sørloth y Almada, de concretarse, darían al Atlético la flexibilidad financiera para reestructurar el ataque y reforzar otras áreas. Para los jugadores, estos movimientos prometen un nuevo inicio y la oportunidad de capitalizar su forma en el Mundial, mientras que el club asegura los recursos necesarios para su próxima fase de fichajes.