El córner rotativo del Arsenal impulsa el éxito en balones parados
Los recién coronados campeones de la Premier League, el Arsenal, cuentan con un arma secreta para la final de la Champions League de esta noche contra el Paris Saint‑Germain. Esa arma es una rutina de córner giratoria que los expertos describen como “simple pero brillante”. El análisis incluye al asistente del FC Utrecht, Willem Janssen, al especialista en jugadas a balón parado, Marco Verbeek, y al entrenador de baloncesto, Koen van Gerwen.
El Arsenal marcó 27 goles de córner esta temporada en todas las competiciones, lo que representa el 7,5 % de sus 357 intentos de córner. El Paris Saint‑Germain registró 376 córners y convirtió 16, aproximadamente un tres por ciento menos que la tasa de conversión del Arsenal. Ambos clubes dependen en gran medida de las situaciones de balón parado para generar oportunidades de gol.
Sumar siete goles de tiro libre indirecto eleva el total del Arsenal en jugadas a balón parado a 34. Esos 34 goles representan el 28 % de los 121 goles del club esta temporada, un aumento de nueve puntos porcentuales respecto a la campaña 2024/25. Este incremento subraya la creciente importancia de las rutinas ensayadas de balón parado.
Verbeek explica que el mismo córner se ejecuta en cada ocasión, cambiando solo pequeños detalles, lo que dificulta a los rivales anticiparlo. Janssen atribuye a Nicolas Jover, entrenador de córners del Arsenal desde 2021, el diseño de la rutina y señala que Mikel Arteta le dedica 45 minutos de entrenamiento semanal. Declan Rice y Bukayo Saka lanzan los córners desde la derecha y la izquierda, respectivamente, mostrando una “fabulosa técnica de golpeo”.
El énfasis de Arteta en la preparación de jugadas a balón parado podría proporcionar al Arsenal una ventaja táctica en la final, a pesar de las críticas que acusan al equipo de apoyarse en una defensa sólida que ha concedido 26 goles. El exasistente de baloncesto holandés, van Gerwen, defiende el bloque agresivo de cinco metros y la presión del Arsenal en el área de penalti. Si el córner giratorio resulta efectivo, podría convertirse en una señuelo del estilo característico de Arteta.