El parón de tres semanas convierte la derrota del Barça en tormento para el Real
Una semana después del derbi madrileño, el Barça se quedó a seis puntos del Real Madrid justo cuando comienza el parón internacional de selecciones, que durará tres semanas. La derrota dejó una amarga resaca que, según el texto, se siente interminable para los jugadores y el cuerpo técnico.
Tras el revés, cualquier jugador o entrenador desea que el próximo encuentro llegue pronto para acortar la resaca y cambiar la dinámica. Sin embargo, el análisis lógico debería centrarse en por qué, en tan solo unas jornadas, el equipo ha cedido seis puntos al líder, en qué medida su juego sigue siendo mediocre y cómo, pese a una inversión millonaria y a un nuevo entrenador, el rival sigue siendo claramente superior.
El debate que se evita
En vez de abordar esos interrogantes, el debate se ha desviado hacia la arbitraje. La famosa pancarta del Bernabéu proclamaba que “la desigualdad arbitral la buscan los que solo saben llorar”, y la escena de Mourinho con los folios recién impresos alimentó la polémica. Con un parón de tres semanas, el tema arbitral no bastó y se buscaron nuevas excusas. Además, la prensa apenas comentó que Simeone superó a Mourinho en el duelo táctico.
El blanco ataca a la prensa
El club blanco ha utilizado sus canales oficiales para atacar a un periodista que, tras una comparación desafortunada, se disculpó de inmediato. Según el texto, parece que nadie osa decirle a Florentino Pérez que están haciendo el ridículo, y Juanma Castaño acusó a la televisión del club de “mentir, manipular, señalar y hostigar”. Ahora la ofensiva se dirige directamente desde la dirección.
Lecciones para el Barça
Hace años, bajo la presidencia de Josep Lluís Núñez, el Barça dedicó una portada de su revista a criticar a la prensa con el título “Contra qui juguem”, señalando a periodistas por nombre. Hoy el Real Madrid replica esa estrategia, inventando el “Villarato” para justificar los éxitos del mejor Barça de la historia y recurriendo al caso Negreira para sostener su discurso. El brazo ejecutor ha pasado de la televisión a los comunicados oficiales del club.
El problema real persiste: dos años sin ganar nada y el Barça vuelve a estar a seis puntos del líder. Saber perder, según el texto, es tan importante como saber ganar, y mientras se siga hablando de árbitros, Negreira o impresoras, el club azulgrana encontrará alguna ventaja. Como recordaba el himno histórico del club blanco, “Cuando pierde da la mano”, una frase que ahora se ha modificado.
En definitiva, la constante búsqueda de culpables externos por parte del Real Madrid mantiene la atención alejada de sus propias carencias, mientras el Barça sigue intentando revertir la situación. El debate sobre árbitros y prensa se convierte, sin quererlo, en una buena noticia para el azulgrana, que busca recuperar terreno en la clasificación.