Mourinho, el anti‑Barça que busca la kriptonita del Super Barça
En una noche londinense, el autor reflexiona sobre José Mourinho, describiéndolo como un personaje que, aunque no sea el anticristo, podría encarnar esas fuerzas del mal, la crítica y la conspiración; todo vale para ganar, aunque no siempre se salga victorioso.
El Madrid de Florentino y el sueño Mbappé
El Madrid de Florentino se prometía momentos felices al fichar al galáctico Mbappé, pero pronto se topó con el Barça dirigido por Flick y los ‘Golden Boys’. Ante esa amenaza, la Casa Blanca buscó la kriptonita capaz de acabar con un Super Barça.
La primera llegada de Mourinho tuvo como objetivo arruinar la opulencia de la era Guardiola. El portugués, alimentado por rencor, nunca perdonó que fuera Santpedor y no él quien tomó el banquillo culé, y llegó a meterle el dedo en el ojo al fallecido Tito Vilanova.
Ahora Mourinho regresa como el anti‑Barça; aunque le falte un Pepe o un Sergio Ramos, cuenta con argumentos y talento atacante. Nunca propone ideas nuevas, sino que se dedica a contrarrestar o anular las fortalezas del rival.
Hace unos días, estando en Londres, el autor se acercó a Chelsea y al estadio de Stamford Bridge. Además de recordar a Iniesta, evocó un gol maravilloso en el que Ronaldinho pareció detener el tiempo y el espacio, como en una partida de futbolín, una dulce derrota.
Al llegar a casa, sus amigos le invitaron a ver un documental sobre Mourinho en Netflix, y solo pudo admirar al personaje. Lo describió como un querido enemigo, comparable a Darth Vader para Luke Skywalker, y concluyó que ambos se necesitan mutuamente.