Mundial
Bélgica vs Irán en el SoFi ante la diáspora iraní
La selección de Bélgica, los Diablos Rojos, se enfrentará a Irán el domingo en su segundo partido de grupo del Mundial en el SoFi Stadium de Los Ángeles, un campo neutral alejado de ambas naciones. El estadio se encuentra en la mayor diáspora iraní fuera de Irán, donde residen entre 250.000 y 500.000 personas de origen iraní, lo que plantea dudas sobre el nivel de apoyo que recibirá Irán.
Los Ángeles ha sido apodada "Tehrangeles" durante décadas, reflejando la concentración de iraníes en distritos como Westwood, Beverly Hills y Woodland Hills. Sin embargo, la presencia de una comunidad numerosa no garantiza un respaldo masivo a la selección de Irán, conocida como Equipo Melli.
La relación entre muchos iraníes-americanos y la selección nacional se ha vuelto compleja debido a la política interna de Irán, las recientes protestas y la guerra que estalló a principios de 2026 entre Irán, Estados Unidos e Israel. Estos acontecimientos han dividido a la diáspora, con algunos viendo al equipo como un símbolo del régimen de Teherán.
Durante el partido inaugural contra Nueva Zelanda, en Los Ángeles se escucharon tanto vítores como abucheos hacia Irán, y silbidos resonaron durante el himno nacional. Los aficionados mostraron tanto la bandera iraní tradicional como el antiguo estandarte del León y el Sol, junto a manifestantes anti-régimen.
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En las últimas semanas, se han producido varias protestas en Los Ángeles exigiendo la expulsión de Irán del torneo, con algunos activistas instando a las autoridades a vetar al equipo. El portero Thibaut Courtois ha pedido apoyo a una estrella fellow en medio de este ambiente cargado. Muchos en la comunidad son descendientes de familias que abandonaron Irán tras la Revolución Islámica de 1979, un trasfondo que alimenta una postura tradicionalmente crítica hacia las autoridades de Teherán. No obstante, una parte de los iraníes-americanos separa al régimen de los jugadores, continuando su apoyo a su tierra natal mientras se sienten incómodos con la política circundante. Por ello, los Diablos Rojos podrían no experimentar un ambiente de visitante típico; si Bélgica marca pronto, el estadio podría estallar en vítores inesperados. El partido inaugural entre Irán y Nueva Zelanda ya demostró que el fútbol y la política en Los Ángeles este verano son inseparables.