La Liga
Aficionados del Barça denuncian represión antes del choque con Elche
Los grupos de animación del FC Barcelona emitieron una declaración conjunta después de que la policía retirara varias banderas catalanas y agrediera a un aficionado del Barcelona que hacía cola para entrar antes del partido Elche‑Barça del domingo, condenando lo que describieron como una acción policial desproporcionada e injustificada.
Acciones policiales antes del partido
Policía Nacional retiró varias banderas catalanas del perímetro del estadio. También detuvieron y golpearon a un aficionado del Barcelona que estaba en la fila para entrar. El incidente tuvo lugar antes del encuentro Elche‑Barça Laura Aparicio Periodista.
Los cuatro grupos —Nostra Ensenya, Almogàvers, Front 532 y Supporters Barça— emitieron un comunicado conjunto. Expresaron solidaridad con el aficionado agredido y denunciaron la conducta policial como desproporcionada e injustificada. Su declaración resaltó la retirada de banderas y la agresión física como inaceptables.
En el comunicado, los grupos calificaron la acción policial como "desproporcionada e injustificada". Argumentaron que tales incidentes se están normalizando en los desplazamientos de aficionados por toda España. Los grupos advirtieron que la dinámica actual amenaza la seguridad de los seguidores tanto en casa como en el extranjero.
Los aficionados ven un motivo ideológico
Según los aficionados, los eventos en Elche encajan en un patrón que describen como "se está normalizando en los desplazamientos de aficionados". Aseguran que el comportamiento policial está impulsado por motivos ideológicos y constituye un ataque a la libertad de expresión. Los grupos también señalaron que la identidad catalana agrava la represión que enfrentan.
El propio FC Barcelona condenó públicamente la conducta de la Policía Nacional durante el período previo al partido. El club calificó el procedimiento de detención como desproporcionado y cuestionó la fuerza utilizada por los agentes. Barcelona también ofreció su asistencia a los aficionados afectados por el incidente.
Los grupos de aficionados exigieron medidas concretas para acabar con lo que denominan una dinámica represiva. Su objetivo es garantizar que los desplazamientos deportivos puedan realizarse con "respeto escrupuloso" de los derechos fundamentales y la integridad personal. Instaron a las autoridades a respetar la libertad de expresión de todos los aficionados, independientemente de la identidad regional.
El marcado contraste entre las tácticas autoritarias de la policía y el llamado de los aficionados al respeto subraya una creciente tensión en el fútbol español. Tanto el club como los grupos de aficionados indican que puede ser necesario un diálogo adicional para prevenir incidentes similares en futuros partidos.