Mundial
Van Hooijdonk se deleita con la 'pandilla de ladrones' de Argentina en el Mundial
En una animada noche en la arena de la Copa del Mundo, el exdelantero del Feyenoord Pierre van Hooijdonk declara que está disfrutando a fondo de la “pandilla de ladrones” argentina mientras el torneo se dirige a su final.
A las 21:04, la transmisión captó los comentarios de Van Hooijdonk, donde empezó diciendo: “Realmente puedo disfrutar de eso”, refiriéndose a la muestra argentina en la Copa del Mundo. Señaló que muchos aficionados consideran feo el estilo, pero a él le parece entretenido.
“Muchas personas piensan que es terriblemente feo para el fútbol”, continuó, añadiendo que esas tácticas suelen asociarse a equipos modestos, pero “no lo son en absoluto” en este caso. “Son grandes jugadores con un mago entre ellos, y pueden generar esa energía desde el principio”, dijo.
Van Hooijdonk también observa que los argentinos, a pesar de su calidad, “apestan y resultan irritantes”. Argumenta que esta paradoja hace que su juego sea aún más fascinante de ver.
El exequipo del Feyenoord que ganó el campeonato de 1993 con De Wolf, Fraser y Bosz, recuerda, también era una especie de “pandilla de ladrones”. La comparación subraya cómo un espíritu colectivo puede generar éxito.
Añade que el título español del Atlético de Madrid en 2021 siguió un patrón similar, señalando que “el árbitro lleva la batuta, él determina hasta dónde puede llegar”. Esto subraya la influencia del arbitraje en estilos tan agresivos.
El exinternacional de la Oranje cree que la selección holandesa puede aprender de la mentalidad ganadora de los argentinos. Dice que Países Bajos debe primero absorber un golpe o una patada ellos mismos antes de poder emular esa intensidad.
Señala imágenes de la Copa del Mundo de 1974, donde los partidos contra Argentina y Brasil se convirtieron en una “shoppartij”, y el choque de Nuremberg de 2006 con Portugal, descrito como un campo de matanza. “Creemos que debemos jugar un fútbol bonito y atractivo”, concluye, señalando que ese romanticismo falta en Argentina.