Take Kubo al margen en Mestalla y la confianza de Matarazzo se agota
En la fría grada del Mestalla, mientras el público vitorea la victoria 2‑3 del Valencia, Take Kubo observa desde el banquillo sin haber pisado el césped, una escena que resume la creciente distancia entre el delantero japonés y el técnico Pellegrino Matarazzo.
Minutos escasos y papel marginal
Los números de la campaña 2026/27 confirman la caída de protagonismo. En las ocho convocatorias oficiales, Kubo acumuló apenas 232 minutos, lo que equivale a un promedio de 29 minutos por partido; si se consideran solo los seis encuentros en los que salió, la media sube a 38,6 minutos. Luis M. y el periodista Jorge Serrano ya señalaban en la previa que la tendencia parecía más que un bache coyuntural.
Solo tres partidos contó con el once inicial en el estadio Anoeta: frente a Real Betis (58'), Real Madrid (74') y Celta de Vigo (61'). En otras tres citas ingresó desde el banquillo, aportando 14 minutos contra el Espanyol, 18 frente al Atlético de Madrid y escasos 7 minutos en la derrota continental ante el Bournemouth, también jugada fuera de casa.
Mestalla confirma la ausencia
La última jornada en el Mestalla selló la tendencia. En la victoria 2‑3 del Valencia, Kubo no registró ningún minuto, replicando la ausencia que ya vivió semanas antes en la visita a Elche. Ni siquiera formó parte de los cinco jugadores que realizaron ejercicios de calentamiento en la banda, una señal clara de que el técnico lo tiene fuera del plan inmediato.
Al regresar a su asiento, el número '14' mostró el rostro desencajado y una mueca de resignación, reflejando la frustración de un internacional que se siente impotente ante la falta de oportunidades. La misma escena se repitió en Elche, donde tampoco se le concedió tiempo de juego.
Voces del vestuario
Marco Sangalli, compañero de equipo, comentó en tono irónico durante la rueda de prensa: "Cuando me retire, podré decir que jugué en el Real Zaragoza". Aunque la frase no se refiere a Kubo, ilustra la atmósfera de comentarios internos en el vestuario.
Entrenamientos y confianza del técnico
A pesar de la ausencia en el campo, sus compañeros afirman que Kubo entrena a un nivel alto en Zubieta, manteniendo la intensidad habitual. Pellegrino Matarazzo ha reiterado en rueda de prensa que el jugador debe mejorar para volver a jugar, aunque asegura que su predisposición en los entrenamientos es incuestionable y que confía en sus capacidades. En el macroparón de convocados internacionales, no se han registrado reproches públicos ni privados sobre su actitud profesional.
En los 232 minutos disputados, Kubo no ha marcado ni asistido, y su sequía ofensiva se suma a la preocupación. Tras superar un esguince de rodilla sufrido en la Copa del Mundo, el receso de selecciones con Japón se presenta como una oportunidad para recuperar forma. La Real Sociedad necesita que Matarazzo le abra nuevamente las puertas para que el delantero recupere la versión más eficaz de su juego y vuelva a ser una pieza clave del proyecto txuri‑urdín.