Sporting pierde al máximo goleador Casas por una lesión de mes y medio
Antonio Casas celebró una doblete contra el Celta B en la última jornada de LALIGA, solo para ver su impulso destrozado por un desgarro de grado‑tres del tendón isquiotibial que lo mantendrá fuera al menos un mes y medio. El triunfo y el repentino revés del delantero del Sporting de Gijón resaltan la delgada línea entre la forma y la mala suerte.
Doble y papel emergente como goleador
En la primera mitad del partido, el delantero andaluz anotó dos goles, el único período que jugó antes de que la lesión obligara a su salida. Esos disparos elevaron su cuenta de la temporada a tres goles en apenas 183 minutos de acción y dos partidos como titular, convirtiéndolo en el máximo goleador del club.
Detalles de la lesión y su impacto en la plantilla
Los directivos del club confirmaron el jueves, citando a EFE, que Casas sufrió una lesión de grado‑tres del bíceps femoral del tendón isquiotibial derecho, que implicó una rotura parcial de fibras. Este tipo de lesiones suele requerir de seis a doce semanas de recuperación, aunque el calendario exacto varía según la extensión del daño y el progreso de la rehabilitación.
El Sporting no ha fijado una fecha precisa de regreso, pero el consejo médico sugiere una ausencia mínima de un mes y medio. El entrenador Nicolás Larcamón, el argentino, estará, por tanto, sin uno de sus emergentes habituales del primer equipo durante más de un mes.
El revés sigue a una integración retrasada en los planes de Larcamón, en parte debido a una preparación limitada en la pretemporada y a una breve etapa con el Venezia en Italia, antiguo club de Casas. Sus minutos se estaban incrementando gradualmente antes de que la lesión detuviera su progresión.
Casas ahora se suma a una lista creciente de jugadores indisponibles mientras el Sporting se prepara para su próximo enfrentamiento con el Cádiz el domingo en el Nuevo Mirandilla, programado para las 21:00 horas. La plantilla iniciará la jornada con hasta siete ausencias, poniendo a prueba aún más la profundidad de Larcamón.