Sid Lowe alaba la parada de Unai Simón como clímax de semana de mitos

La atajada con la punta del dedo de Unai Simón a Carlos Soler en el minuto 72, manteniendo al Athletic Club 2‑1, provocó un rugido que eclipsó al derby vasco. La victoria sobre la Real Sociedad marcó el clímax de una saga de seis días para el portero de España tras una noche en el London Palladium.
Por tercera vez en seis días, los aficionados se pusieron de pie para ofrecer a Simón, vestido de negro, una ovación de pie ante el mundo. Había sido nombrado el mejor portero masculino del mundo, portando el trofeo Lev Yashin. Los seguidores lo habían aplaudido en el London Palladium el lunes por la noche. Sid Lowe señaló que la atajada coronó la semana de creación de mitos del portero.
Una semana de elogios
Repitieron el homenaje antes del partido en San Mamés de Bilbao el domingo. El encuentro fue el 197.º derby vasco, un duelo intensamente disputado. Tras la atajada, el estadio – conocido como la Catedral – estalló, y los 50,092 espectadores iniciaron una ovación ininterrumpida.
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El aplauso perduró, convirtiendo el momento en una apreciación compartida del trabajo de Simón tanto como del propio jugador. La victoria del Athletic selló, por tanto, una semana que pertenecerá para siempre tanto al portero como al club.