Saviola advierte contra el bombo de Messi‑Yamal tras reincorporar al prodigio argentino en La Masia
En la quietud de la famosa La Masia de Barcelona, un Javier Saviola de diecinueve años vio a un delgado argentino regatear a sus compañeros y sintió que el futuro del club se deslizaba a sus manos. Décadas después, el ex internacional argentino repite ese momento, instando a los medios a moderar las expectativas que rodean a Lamine Yamal.
Primer vistazo a una leyenda
Saviola, que llegó al Barcelona tras etapas en River Plate, Real Madrid y Benfica, dice que Carles Rexach le envió a ver al joven. “Cuando vi a Messi, comprendí de inmediato lo que quería decir: estaba haciendo cosas que los demás no hacían, a pesar de ser muy joven,” recordó.
Agregó que la velocidad, el regate y la inteligencia futbolística de Messi eran algo que nunca había visto antes. “Me fui a casa y le dije a mi familia: ‘Estamos en manos de un niño. Si sigue así, este chico llegará muy lejos.’”
Adaptarse al Barcelona a los diecinueve
Al hablar, Saviola reflexionó sobre su propia llegada al Barça. “Tenía diecinueve años y sabía que tenía que adaptarme a un nuevo estilo de fútbol, pero nunca sentí la presión, ni de los aficionados ni de la prensa,” dijo.
Observó que Zinedine Zidane también se incorporó al club en ese mismo momento, pero nunca le preocupó la comparación directa. “Compararme con uno de los mejores de todos los tiempos habría sido un error. Simplemente me concentré en jugar, cumplir mis responsabilidades y estar a la altura de la confianza que el Barcelona depositó en mí.”
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Por qué Yamal no debe medirse con Messi
Al referirse al prodigio actual, Saviola advirtió que Lamine Yamal todavía está al comienzo de su carrera. “Yamal todavía está al comienzo de su carrera, y no deberíamos ejercerle demasiada presión, pero está bien encaminado a convertirse en uno de los mejores del mundo,” dijo.
Destacó la diferencia entre los dos jugadores: “Messi ya ha dejado su huella en la historia, mientras que Lamine aún tiene todo su futuro por delante. No podemos saber hasta dónde llegará, pero podría ser un jugador clave durante muchos años.”
Saviola también recordó a su compañero Ronaldinho, describiendo la alegría contagiosa del brasileño y su enfoque despreocupado del entrenamiento, que, según él, ayudó a moldear la cultura del club en esa época.
Sus reflexiones subrayan la reputación del Barcelona como semillero de talento, pero también resaltan la responsabilidad de los aficionados y periodistas de proteger a las jóvenes estrellas de una presión indebida.