La Liga
Romero denuncia 57 días de crisis migratoria en Ceuta tras victoria
En el Estadio de Ceuta, bajo el cielo gris, José Juan Romero celebró la victoria 3-1 contra la Real Sociedad B mientras describía la frustración de 57 días sin solución a la crisis migratoria en la ciudad, que sigue siendo invadida y marginada, y expresó un sentimiento permanente de rabia e impotencia.
El sábado 26 de septiembre, el Ceuta consiguió su primera victoria en la liga al superar 3-1 a la Real Sociedad B. El triunfo, celebrado en el estadio local, marcó un hito para el conjunto andaluz y sirvió de telón de fondo a la rueda de prensa que siguió al encuentro.
Crisis migratoria sin solución
Romero, técnico andaluz, declaró que la crisis migratoria que azota a la ciudad lleva ya 57 días sin respuesta, lo que le produce un permanente sentimiento de rabia e impotencia. Añadió que la prolongada espera provoca abatimiento entre los habitantes y que la situación se vuelve cada vez más insoportable.
En su intervención, el entrenador citó: “Dan ganas de derrumbarte porque el pueblo de Ceuta sigue siendo un ejemplo, a pesar de estar ninguneada, invadida y todo, lo que queramos ponerle, sigue manteniendo un comportamiento ejemplar”. Además, resaltó la “paciencia” de los ceutíes, describiendo una espera día tras día a que alguien solucione el problema, mientras afirman que no se rendirán sin una respuesta.
Suspensión del amistoso y elogios a las fuerzas
Romero también criticó la suspensión del amistoso internacional entre España y México, previsto para el 30 de septiembre en Ceuta, y bromeó que, cuando todo quede registrado, se podrá producir un documental humorístico sobre la “broma” de los organizadores, ya que la ciudad puede competir en la Liga Hypermotion con más público que un partido sub‑20. Asimismo, citó al ministro del Interior Fernando Grande‑Marlaska sobre la “inseguridad subjetiva” y elogió la paciencia de las Fuerzas y Cuerpos del Estado, destacando a la Policía Nacional, la Guardia Civil y los bomberos por su labor.
El técnico concluyó que, pese a vivir en su propia burbuja, reconoce la enorme labor de los cuerpos de seguridad y asegura que la lucha continuará de forma pacífica, sin que Ceuta se rinda mientras la crisis persista.