Rayo Yo: Mourinho explica la caída del Real Madrid en la segunda parte
José Mourinho justificó la caída del Real Madrid en la segunda parte del partido contra el Rayo Vallecano, tras la goleada 4-1 en la quinta jornada de LaLiga, diciendo que el equipo no tenía fuerza física ni mental para continuar.
Goleada insuficiente para el Bernabéu
El Real Madrid venció al Rayo Vallecano (4-1) este sábado, pero el espectáculo no convenció al Bernabéu. La afición aplaudió los cuatro goles pero también lanzó varias pitadas cuando el ritmo del conjunto blanco disminuyó. El descenso de intensidad provocó críticas de los espectadores que esperaban un dominio total.
Las pitadas cesaron únicamente cuando el joven Arda Güler ingresó al terreno de juego, lo que animó a la grada y cambió momentáneamente la atmósfera del estadio.
Mourinho define el partido como 45 minutos
Tras el encuentro, Mourinho declaró a la prensa que “defino el de hoy como un partido de 45 minutos”. A los 45 minutos, según él, el partido estaba acabado y no había más historia que la del 3-1, 3-0 o 4-0. Afirmó que ya sabía que el equipo no tenía fuerza, ni física ni mental, para seguir en el segundo tiempo.
El entrenador también señaló que Jude Bellingham jugó los últimos diez minutos sin energía, tanto física como mental, lo que redujo la intensidad, la concentración y provocó errores en la primera fase de construcción.
Mourinho explicó que el Real perdió tres o cuatro balones, bajó su bloque defensivo y permitió al Rayo más tiros a puerta, mientras la motivación era empezar fuerte y acabar rápido.
En cuanto a Vinícius, Mourinho destacó que físicamente está mejor que nunca, le falta apenas un milímetro para alcanzar su versión máxima y posee una enorme capacidad de repetir esfuerzos. Mentalmente, el brasileño es muy fuerte, conoce al Madrid mejor que nadie y está tranquilo, lo que le permite interpretar el juego desde el punto de vista defensivo mientras llegan los goles.
Al ser preguntado por la sustitución de Marc Cucurella por Vinícius, Mourinho justificó la decisión diciendo: “Cuando estás 3-1 con cinco minutos por jugar, y el lateral derecho del Rayo es un gran jugador, me pareció mejor cerrar la puerta”. Añadió que el tiempo para crear más goles había terminado, aunque el equipo anotó el cuarto tanto después.
Concluyó que, aunque el equipo lleva tres meses juntos, solo pueden contar desde el regreso de los que jugaron las semifinales del Mundial. No se puede construir la perfección en tres días o tres meses, pero hay muchas cosas positivas y el progreso es gradual.