PSG busca extremo Betis por €60 m tras lesión de Kvaratskhelia, fichajes
En la última actualización del Mercato del PSG, la lesión de Khvicha Kvaratskhelia ha obligado al club parisino a reconsiderar sus opciones ofensivas, lo que le ha llevado a centrar su atención en el extremo del Real Betis Balompié Abdessamad Ezzalzouli, más conocido como Ez Abde, cuya cláusula de rescisión ronda los €60 millones.
La ausencia del delantero georgiano podría reorganizar el ataque parisino, dejando un vacío en la banda derecha que el club debe cubrir antes de las fases cruciales de la temporada. El revés ha abierto una nueva ventana del Mercato para el PSG.
Tanto el PSG como el FC Barcelona han estado vigilando a Ez Abde durante algún tiempo, según los informes compartidos por Ekrem Konur (KONUR) en X. Su interés continuo sugiere que el extremo encaja en el perfil que ambos clubes están buscando.
Se elogia a Ez Abde por su capacidad para enfrentarse a los defensores, ganar duelos uno a uno y proporcionar amplitud, cualidades que podrían aportar ritmo y profundidad al juego de banda de París. Su velocidad y regate también podrían aliviar la presión sobre los delanteros centrales.
El hueco de extremo izquierdo del Paris Saint‑Germain pone a Ez Abde del Betis en la lista del PSG
Cláusula de rescisión de €60 m al alcance del PSG
El contrato del extremo incluye una cláusula de rescisión estimada en €60 millones, una cifra que encaja cómodamente dentro de los parámetros financieros del PSG en caso de que decidan actuar. Esta cláusula se alinea con los patrones de gasto recientes del PSG en talento ofensivo.
Cualquier movimiento seguirá dependiendo del ritmo de recuperación de Kvaratskhelia, de las necesidades generales del plantel y de los términos financieros finales acordados entre los clubes. Si se activa la cláusula, es probable que las negociaciones comiencen de inmediato.
La profundidad de la plantilla del PSG supera a Barcelona mientras Rio Ngumoha impulsa a Liverpool
Mientras el PSG evalúa la opción de reforzar su ataque, el Barcelona sigue siendo un pretendiente rival, lo que significa que la decisión final dependerá de quién pueda cumplir la cláusula de rescisión y de las propias ambiciones del jugador. El resultado definirá la estrategia ofensiva del club para el resto de la temporada.