Protestas en Vallecas obligan a suspender el duelo Rayo‑Athletic
El partido entre Rayo Vallecano y Athletic Club se interrumpió cuando la afición lanzó objetos al terreno de Vallecas, una acción que contrastó con la intención de los jugadores de disputar el encuentro y reveló una profunda división entre la comunidad y la presidencia.
Operarios retiraron los objetos arrojados al campo mientras los jugadores de ambos equipos esperaban, según informan los periodistas José Antonio García Sirvent e Iñaki Ugalde. La intervención se produjo antes de que el balón comenzara a rodar, y la partida quedó suspendida en el minuto trece. Tras la interrupción, el Athletic volvió a Bilbao para reprogramar su agenda.
Objetos lanzados y suspensión del encuentro
Los seguidores del Rayo desplegaron aviones de papel con mensajes que exigían la caída del presidente Raúl Martín Presa, y la situación escaló hasta que el árbitro detuvo el juego. La medida dejó a los jugadores inmovilizados y a los espectadores expectantes de una respuesta institucional.
Reclamos de la afición y exigencias a la presidencia
El comunicado de la Agrupación de Peñas del Rayo Vallecano declaró que la protesta era “legítima y democrática”, necesaria y pacífica, y recordó que la seguridad de 15 000 personas se ponía en riesgo cada quince días. Señalaron que la gota que colmó el vaso llegó el 28 de julio, cuando el club perdió la concesión del Estadio de Vallecas y obligó a la afición a un exilio de dos meses a Butarque.
Según García, la masiva frustración refleja quince años de abandono de las instalaciones, gestión caótica, pérdida de identidad y desprecio continuo a trabajadores y aficionados. Describió la situación como “un incendio alimentado durante demasiado tiempo, sin que nadie lo apagara”.
El comunicado también subrayó la necesidad de un cambio de rumbo, describiendo el desgaste, la precariedad y el malestar como incuestionables en la vida diaria de la afición, el vestuario y las oficinas. Aseguró que la gestión dictatorial de Presa amenaza con arrancar al Rayo del corazón de Vallecas.
Los mensajes escritos en los aviones de papel culminaron con el grito “Presa veta ya”. Tras la suspensión, el periodista Carlos Zaballa preguntó qué ocurriría ahora, mientras Ramón Fuentes afirmó que “mañana no se juega”.