La Liga
Protesta en Vallecas obliga a suspender el partido entre Rayo Vallecano y Athletic
En la grada Bukaneros de Vallecas, los seguidores del Rayo Vallecano lanzaron aviones de papel y pequeñas pelotas de plástico, obligando al árbitro a suspender momentáneamente el encuentro contra el Athletic Bilbao. El incidente ocurrió en el minuto trece del partido de LaLiga, disputado este sábado. Óscar Valentín describió la situación como "insostenible" y señaló que el vaso se había ido llenando poco a poco.
El contexto de la crisis en el Rayo
El Rayo Vallecano había comenzado la temporada jugando en el estadio Butarque de Leganés porque el campo de Vallecas no cumplía los requisitos mínimos de LaLiga EA Sports. Esa falta de condiciones había generado una creciente tensión entre la afición y la directiva del club. Los seguidores, hartos de la gestión de Martín Presa, exigían su dimisión durante la protesta.
El presidente del Athletic, tras el silencio que siguió al cese del juego, expresó su comprensión del malestar de la afición del Rayo. El futbolista del Rayo también pidió una vía de acercamiento entre todas las partes, poniendo por delante el bien común y el futuro del club.
Reacciones oficiales y consecuencias
LaLiga condenó enérgicamente los hechos, calificándolos de graves desórdenes que obligaron a la interrupción definitiva del encuentro. La federación anunció que en las próximas horas se comunicará la fecha y el horario del recupero del partido, que probablemente se dispute a puertas cerradas por razones de orden público.
La Agrupación de Peñas del Rayo Vallecano emitió una nota definiendo la protesta como legítima, democrática, necesaria y pacífica, y la vinculó a tres décadas de riesgo para la salud de sus 15 000 seguidores. EFE y el periodista Pablo Planas fueron los que reportaron los hechos, subrayando la gravedad de la situación.
El árbitro, tras varios intentos de reanudar el juego, decidió suspender definitivamente el partido tras 45 minutos, al considerarse imposible continuar con la seguridad del terreno. La acción de los aficionados marcó un punto de inflexión en la relación entre la directiva y la afición del Rayo Vallecano.