Mundial
Protesta de Messi contra defensa española aviva polémica de la final del Mundial
En los últimos momentos de la final del Mundial, Lionel Messi, el delantero argentino de 39 años, intentó convencer al árbitro Slavko Vincic de que expulsara al lateral español Marc Cucurella, desatando una acalorada disputa en el MetLife Stadium de Nueva York.
Messi señaló al oficial esloveno que Cucurella se había tapado la boca con la mano, un gesto que la estrella argentina consideró merecedor de expulsión.
El incidente se produjo en el tiempo de descuento de la ya intensa final, mientras el partido en el MetLife Stadium de Nueva York se volvía aún más volátil.
Más temprano en el mismo tramo, Enzo Fernández recibió su segunda tarjeta amarilla tras cometer una falta sobre Pau Cubarsi.
Cucurella respondió a Messi con un gesto de mano sobre la boca, lo que provocó una reacción inmediata tanto de Messi como de Fernández.
A pesar de los protestas argentinas, el árbitro Slavko Vincic decidió no sancionar a Cucurella, dejando al español en el terreno de juego.
Según las nuevas regulaciones, los jugadores se arriesgan a recibir una tarjeta roja si hablan con la mano cubriéndose la boca durante los altercados, aunque las críticas en redes sociales se han centrado principalmente en Messi por exigir la exclusión del español.
El episodio destacó la tensión que rodeó la petición del jugador de 39 años de expulsar a Cucurella, una solicitud que fue mal recibida tanto por aficionados como por comentaristas.