Policía interviene tras caótica pelea en el derby de Estambul

El clásico turco entre Galatasaray y Fenerbahçe, disputado en Estambul, terminó 2‑1 a favor del equipo dirigido por Okan Buruk, pero el espectáculo quedó opacado por una pelea que obligó a la policía a intervenir tras el pitido final. Según la periodista Natalia Pérez, la escena fue una verdadera batalla campal.
En España, el Clásico entre FC Barcelona y Real Madrid simboliza la máxima rivalidad del fútbol, mientras que en Turquía el duelo entre Galatasaray y Fenerbahçe es el encuentro más esperado. La pasión turca convierte cada enfrentamiento en un espectáculo de alta tensión que a menudo trasciende el terreno de juego.
Explosión de la tensión
Desde el pitido inicial, el partido mostró una atmósfera tensa. Un acalorado intercambio entre Kerem Aktürkoglu y Roland Sallai encendió los ánimos, y la discusión rápidamente escaló a enfrentamientos físicos entre jugadores de ambos equipos.
Los jugadores se enganchan, provocando una batalla campal que se extendió por el césped y la zona mixta. La violencia fue descrita como desmedida, con empujones, puñetazos y agresiones que obligaron a los árbitros a expulsar a varios participantes.
Ante la escalada, la seguridad del estadio y la policía tuvieron que intervenir para separar a los rivales y restablecer el orden. Los agentes utilizaron fuerza moderada, pero la situación siguió tensa durante varios minutos después del final del encuentro.
Declaraciones de los protagonistas
Archie Brown, defensa del Fenerbahçe, relató que fue agarrado del pelo por el capitán de Galatasaray mientras intentaba proteger a su compañero Guendouzi: “Me agarraron del pelo, fue el capitán del Galatasaray, y yo fui a defender a Guendouzi. Ellos arañan como mujeres, a eso se dedican ellos”. Por su parte, el presidente del Barcelona, Joan Laporta, comentó en tono crítico: “¿Julián? Tuve de entrenador al Cholo, y yo me voy al Barcelona”. Ambos comentarios alimentaron la polémica que siguió al partido.
En la zona mixta, el club Galatasaray publicó en sus redes sociales un mensaje que comenzaba con la palabra “Sin”: “Sin intención de jugar al fútbol porque no pueden. Solo intentaron crear caos y los perdedores más amargados de todos los tiempos son ellos”. El mensaje acusó a Fenerbahçe de generar un espectáculo desesperado que siempre termina con el mismo resultado.
La pelea no se limitó al campo; continuó en la zona mixta y más tarde en las redes, reavivando una rivalidad histórica que parece lejos de resolverse. Tanto Galatasaray como Fenerbahçe prometen que la próxima edición del derby será otro capítulo de tensión sin precedentes.