Poco tiempo y gran tensión: Athletic suspendido contra el Rayo
En el Estadio de Vallecas, el balón apenas rodó durante trece minutos antes de que el árbitro suspendiera el encuentro por el lanzamiento de papeles al campo. El parón liguero de tres semanas se había alargado, dejando a los seguidores con ganas de volver a ver al Athletic.
La fuerte crisis entre la afición y su presidente, Raúl Martín Presa, debía haberse resuelto mucho antes, pero los dos equipos resultan perjudicados, sobre todo el rojiblanco, que se convirtió en un invitado de piedra.
Calendario escaso
Los leones pasarán casi un mes sin competir, entre el compromiso contra el Alavés en San Mamés y el próximo sábado en Mestalla. En total, solo han disputado un partido oficial en 34 días, contando también el aplazamiento del encuentro del Ciutat de València.
Edin Terzic no parece estar satisfecho; para un entrenador, una pausa tan larga no es nada apetecible. La falta de ritmo competitivo dificulta la planificación táctica del equipo.
Quizá la vuelta de Sancet y Nico Williams, ausentes en Vallecas por lesión, aporte una ventaja cuando se reanude la competición. Ambos son considerados los futbolistas más determinantes del Athletic.
Durante los trece minutos jugados, el Rayo mostró mayor calidad; la presión adelantada de los leones no surtió efecto y el equipo de Beñat San José generó peligro por la banda izquierda. Unai Simón tuvo que intervenir nuevamente, aunque el breve lapso no permite extraer conclusiones definitivas.
En suma, la suspensión y el prolongado receso ponen a prueba la continuidad del Athletic, que deberá buscar ritmo antes de enfrentar al Alavés y al Valencia. El próximo sábado en Mestalla será la primera oportunidad real de demostrar su nivel.