Mourinho reacciona contra árbitros y reordena al Real Madrid antes del Villarreal
En el vestuario del Santiago Bernabéu, José Mourinho se mostró decidido a intervenir en todos los frentes antes del encuentro con el Villarreal, protegiendo a sus jugadores y lanzando duras críticas a los árbitros. El técnico portugués, consciente de la pérdida de estabilidad del Real Madrid, buscó respuestas tanto fuera como dentro del campo.
Críticas al arbitraje y exigencia interna
Antes del partido, Mourinho sostuvo una rueda de prensa en la que mostró una hoja con dos decisiones que, según él, debieron terminar en expulsiones claras para Cuti Romero y Kang‑in Lee. "La historia del partido está aquí, son dos rojas claras", afirmó, y también cuestionó la experiencia de Ortiz Arias y el historial del responsable del VAR, aunque prefirió creer en errores más que en decisiones deliberadas.
Tras la derrota contra el Atlético, el entrenador admitió que debía revisar aquello que dependía del equipo: "Tengo que buscar mejorías en cosas que están bajo nuestro control". Ese mensaje combinó la denuncia exterior con una exigencia interna, señalando que el entrenador podía discutir las condiciones del partido, pero también debía encontrar soluciones dentro del plantel.
Ajustes tácticos durante el encuentro
Durante el juego, Mourinho alteró nombres, posiciones y jerarquías. Mantuvo el doble pivote Tchouaméni‑Valverde, con Güler en la banda derecha y Bellingham detrás de Mbappé, pero la falta de amplitud obligó a cambios. Antes del descanso, acercó a Güler al centro y desplazó a Valverde a la derecha, intentando romper la pareja que ofrecía despliegue pero poca creatividad.
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Al iniciar la segunda mitad, Vinicius entró por Trent, Valverde retrocedió al lateral, Güler asumió la dirección central y Yan Diomande cambió a la derecha. Con una sola sustitución, Mourinho modificó cuatro piezas, logrando mayor amplitud y una salida interior más clara.
El ajuste dio frutos cuando Güler, desde posición central, filtró un pase a Diomande, quien marcó su primer gol como madridista tras cruzar desde la izquierda. La jugada resumió la intervención de Mourinho: tres jugadores cambiados de zona conectaron para desbloquear un partido que el planteamiento inicial no había logrado abrir.
Vinicius, que había sido titular en 17 ocasiones consecutivas, volvió a ser suplente por primera vez desde el 4 de abril. Mourinho defendió al brasileño de los silbidos y dejó abierta la posibilidad de apartarlo temporalmente del once, sin condenarlo, anunciando una especie de "terapia deportiva" para proteger al futbolista sin garantizarle el puesto.
Al final, el gol de Vinicius que parecía poner el marcador 2‑0 fue anulado por el VAR por una supuesta tirada de pelo a Nathan Saliba; el árbitro Díaz de Mera anuló el tanto y expulsó al atacante, quien tuvo que ser contenido por Rüdiger y el resto de sus compañeros. Mourinho celebró el gol con Vinicius antes de la anulación, mostrando un respaldo público tras haberlo sentado.