Mourinho convierte la queja en espectáculo y se resbala en Villarreal
Jose Mourinho terminó el encuentro ante el Villarreal con una tarjeta amarilla que bien pudo haber sido roja. El técnico portugués pasó casi todo el partido reclamando a los árbitros, sin calmarse tras el amonestado y arriesgó la expulsión al insistir en sus protestas.
Quejas a todo el cuerpo arbitral
Desde el cuarto árbitro hasta el principal, todos recibieron sus quejas. Mourinho no cesó de gesticular y de levantar la voz, convirtiendo la disputa en el foco del juego.
El portugués también se lanzó a celebrar el gol de Vinicius, aunque el tanto no se reflejó en el marcador y el brasileño fue expulsado minutos después. La escena de Mourinho corriendo hacia la zona de celebración contrastó con la tensión del banquillo.
El altercado se extendió a los dos banquillos, provocando la expulsión de un miembro del cuerpo técnico de Mourinho y del delegado del Villarreal. El incidente aumentó la hostilidad entre ambos equipos.
Según el columnista Manel Bruña, la bronca del Real Madrid con los árbitros se intensifica y el club considera a Vinicius como perdido para el próximo Clásico. La presión sobre el cuerpo arbitral no muestra signos de disminuir.
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El momento más impactante fue la caída de Mourinho al resbalar sobre el césped mientras salía a protestar una vez más. La imagen quedó como símbolo del caos que vivió el Real Madrid en ese encuentro.