Morata elige Leganés y la vida tranquila en Venecia
El delantero español Álvaro Morata, de 33 años, anunció este lunes su fichaje por el Club Deportivo Leganés, equipo de la Segunda División, tras una conversación de apenas tres cuartos de hora por FaceTime con los directivos del club del proyecto.
Una decisión que rompe con la élite europea
El delantero madrileño ha jugado en los clubes más prestigiosos de Europa y es capitán de la selección española. Rechazó propuestas lucrativas en el extranjero y la posibilidad de competir en la Champions League para firmar por Leganés. Busca un proyecto que le entusiasme y donde pueda aportar liderazgo.
Para Morata, el reto en la Segunda División consiste en pelear cada fin de semana por el ascenso, sintiéndose útil y aportando templanza al conjunto. Esta decisión prioriza su bienestar personal por encima de la exposición mediática.
El impacto en su estado de ánimo fue inmediato. Tras su debut, declaró en El Larguero de Cadena SER que volvió a disfrutar en el campo como hacía mucho tiempo. “He vuelto a disfrutar hoy en el campo como hacía bastante tiempo que no disfrutaba”, comentó el lunes.
Esta nueva etapa le ha devuelto la ilusión de su juventud, permitiéndole valorar rutinas cotidianas como viajar en vuelos regulares con sus compañeros, algo que le recuerda sus inicios en las categorías inferiores.
Vida familiar y vínculo con Venecia
Morata comparte su filosofía de vida con su esposa, la modelo Alice Campello, quien es italiana. “A mí me gusta mucho también Venecia. Me gusta mucho vivir en un pueblecito pequeño porque al final aquí en Madrid estás viendo todo el rato gente nueva, y allí siempre es la misma gente y estoy muy contento”, afirmó.
Esta búsqueda de sosiego se refleja en el ambiente del Club, donde el cariño de la afición se siente genuino en las calles. “Volví a disfrutar muchísimo del ambiente de un partido. Me recordó a la época de los filiales”, señaló Morata.
Para él, el fútbol de élite ya no se mide solo en goles o trofeos; la verdadera victoria radica en la tranquilidad familiar y la salud mental. En el sur de Madrid, lejos de los focos de la Champions, escribe un capítulo valiente que demuestra que a veces es necesario volver a los orígenes.