Mundial
Memphis Depay busca su momento Huntelaar en el Mundial 2026
Memphis Depay ya no es el delantero titular de los Países Bajos, y posiblemente ni siquiera el segundo, ya que Donyell Malen y Brian Brobbey encabezan la línea antes del choque de la Copa del Mundo del sábado contra Suecia. El veterano de 100 partidos debe ahora forjar un nuevo papel, uno que refleje la intervención decisiva de Klaas‑Jan Huntelaar en el torneo de 2014.
El momento de Huntelaar llegó en Fortaleza, a los 94 minutos contra México, cuando se presentó para cobrar un penalti en una tanda de penales de octavos de final bajo gran presión. El delantero holandés, inicialmente relegado detrás de Robin van Persie y Jeremain Lens, aprovechó su oportunidad cuando se le pidió.
Depay, parte de esa plantilla de 2014 como joven, conoce bien la historia. Su camino para influir ahora podría estar en aportes más pequeños y precisos en lugar de un puesto titular. La incógnita es si tiene la paciencia para esperar esa oportunidad.
El seleccionador Ronald Koeman ha mantenido fluida la jerarquía de delanteros. Tras los fallos de Malen ante Argelia, Koeman comentó: “Quién sabe, Memphis podría haber marcado con esas mismas oportunidades”. Sin embargo, Malen no reivindica públicamente su puesto, a diferencia de la clara ambición de Huntelaar en 2014.
Los datos de entrenamiento del cuerpo médico indican que Depay mejora físicamente cada día, aunque la condición física por sí sola no garantiza ritmo. La exigencia de esta Copa del Mundo requiere agudeza, no solo disponibilidad.
Un papel al estilo de Huntelaar —más reducido y definido— podría ofrecer una solución. Koeman podría usar a Depay como comodín táctico, una opción de lujo con un perfil distinto al de Wout Weghorst como suplente de emergencia.
La suerte jugará un papel. La fase de eliminación directa podría ofrecer la oportunidad más clara, pero también pueden surgir ocasiones antes, como el tercer partido de grupo contra Túnez.
Hace doce años, el gol de cabeza de Wim Kieft contra Irlanda en la Eurocopa de 1988 consolidó su legado a pesar de sus escasas alineaciones. Depay también podría descubrir que un solo momento definitorio basta para cambiar percepciones.
Los Oranje se enfrentarán a Suecia el sábado con Malen y Brobbey previstos para encabezar la línea. El camino de Depay para influir sigue abierto, pero requerirá paciencia, sincronía y estar listo para actuar cuando se le solicite.
Koeman no ha descartado usar a Depay en un papel de apoyo. La experiencia y el liderazgo del delantero podrían resultar valiosos incluso fuera del once titular, siempre que mantenga la preparación mental para un perfil reducido.
Por ahora, Depay entrena con propósito. Su curva de forma mejora a diario, pero el ritmo —latido del fútbol de torneos— aún no ha regresado. Ese momento quizá solo llegue cuando la presión lo exija al máximo.