Europa League
Matarazzo exige presión antes del duelo con Lillestrøm en Noruega

En el estadio Åråsen, bajo la luz de los focos de las 21:00, Pellegrino Matarazzo se prepara para exigir la primera victoria de la Real en Noruega dentro de la Europa League. El conjunto blanco llega con seis puntos, tras caer 1‑2 contra el Bournemouth en el Anoeta y empatar en Bélgica.
Presión y obligación para Real
En la rueda de prensa, Matarazzo subrayó la importancia del encuentro: «Es un partido importante. Empatamos en Bélgica y ganar en Noruega es obligatorio». Añadió que la presión debe sentirse para saber la posición del equipo.
Ante la pregunta sobre la supuesta falta de control, el técnico respondió: «La gente siente que no hay control, pero lo tenemos todo bajo control». Continuó con sinceridad: «No sé por qué la gente tiene miedo. La palabra manicomio…».
Matarazzo recordó que la Real ha marcado muchos goles en los últimos partidos y ha ganado, citando el 2‑5 en La Rosaleda. En aquel encuentro el equipo llegó sin tres defensas y concedió dos goles, el primero por mala organización y el segundo por un error individual. Concluyó que, aunque deben mejorar, están dando pasos.
Cambios en la alineación y estrategia
Para el viaje a Noruega, el entrenador anunció cambios en la once, señalando que muchos jugadores han recuperado rendimiento y están conectados, lo que permite rotar. Admitió que la mayor variedad complica las decisiones, pero prefiere no depender de un número cerrado de futbolistas. No fijó un marcador, solo espera un buen rendimiento.
Sus prioridades son claras: marcar primero y defender la portería en todo momento. Rechazó la idea de esperar un resultado concreto, insistiendo en la calidad del juego.
Una victoria dejaría a la Real con cuatro puntos, sumando la derrota del estreno y el empate ante el Union Saint‑Gilloise. Ese saldo mantendría viva la esperanza de avanzar en la fase de grupos.
Matarazzo dedicó parte de su análisis al Union Saint‑Gilloise, señalando que «lo hizo muy bien en Segunda y en Primera está teniendo resultados». Describió su bloque de presión alta con estructuras distintas a la Liga, con un jugador más en la construcción, tres centrocampistas cerca de la salida y dos extremos de calidad que aceleran por fuera tras balones largos. Añadió que observarán cómo romper su primera línea de presión y mantener la posesión.
Cerró la entrevista con optimismo: «Somos positivos y si encontramos energía en el campo ganaremos». Sus palabras reflejan la confianza que quiere transmitir al vestuario antes del choque en Åråsen.