Mario Kempes advierte sobre la fragilidad del Valencia bajo Aguirre
En una tarde soleada de Valencia, el exdelantero del club, Mario Alberto Kempes, recorría las calles del barrio del Carmen mientras los aficionados esperaban la presentación del nuevo técnico. A dos días del anuncio oficial, el ídolo de los años setenta se reunió con la prensa para compartir su visión.
Presentación de Aguirre en Mestalla
Mario Alberto Kempes atendió a los medios este sábado durante su visita a Valencia, en una semana en la que las noticias del Valencia CF giran alrededor del banquillo. Javier Aguirre será presentado el lunes en el estadio Mestalla. El club ocupa el penúltimo puesto de LaLiga EA Sports con cuatro puntos tras siete jornadas, y Aguirre firmó hasta final de temporada con opción a un año más; su debut está previsto para el 11 de octubre en El Sardinero contra el Racing de Santander.
El argentino, dos veces Pichichi con el club blanquinegro, rebajó las expectativas de un efecto inmediato, pero subrayó que el mexicano encaja con el momento. «Yo no creo que tenga una varita mágica, pero es un entrenador que ha sabido sacar a varios equipos de problemas», declaró Kempes. Conoce a Aguirre personalmente y confía en su capacidad para revertir situaciones difíciles.
Preocupación por la falta de unidad
Kempes no pone en duda la calidad de los futbolistas. «Plantilla hay. Si no, no creo que jugasen con la camiseta del Valencia. Insisto, jugadores hay. El problema es que no se ha visto, quizás, esa unión que puedan tener», explicó. Añadió que el equipo se “baja muy rápido los brazos” cuando los resultados no son favorables, lo que le resulta preocupante.
Lo que más inquieta a Kempes es la reacción del conjunto cuando el partido se tuerce. «Vemos que el equipo se baja muy rápido los brazos cuando no se va bien, y esto es preocupante», afirmó. Señaló que Javier Aguirre, apodado “el Vasco”, es un sabedor de grupos y espera que logre unir a todos.
El exdelantero pidió a los dirigentes del club que den “un pasito al costado” para facilitar el trabajo del técnico y recuperar un ambiente más positivo entre la afición y la entidad. Criticó la gestión de Peter Lim y aclaró que no busca un cargo en los despachos, diciendo: «Yo vine como jugador de fútbol, me peleé como jugador de fútbol y no quiero ser oficinista ni nada, porque a mí me encantaba ser embajador».
Sus palabras llegan después de haber sido apartado como embajador del Valencia tras criticar a la dirigencia, y subrayan la urgencia de lograr cohesión antes del próximo encuentro contra el Racing de Santander. El futuro inmediato del club dependerá de si Aguirre consigue traducir la calidad individual en una verdadera unión de equipo.