Lesiones de Konrad y Rubio ponen en duda el derbi contra Oviedo
El Sporting de Gijón afronta el próximo derbi asturiano contra el Real Oviedo sin saber si podrá contar con Konrad de la Fuente y Bruno Rubio, dos piezas clave que llegan con dudas médicas. El técnico Nicolás Larcamón busca definir el once que intentará romper una sequía de 25 años en el Tartiere.
Dudas en la alineación
Nicolás Larcamón llegó al entrenamiento del jueves sin Konrad de la Fuente, Bruno Rubio, Andrés Ferrari y Hugo Guillamón. Las lesiones que más preocupan al técnico argentino son la rodilla de Konrad, intervenida en temporadas anteriores, y la dolencia de Bruno Rubio. El periodista deportivo destacó que Konrad es una de las grandes dudas para el derbi.
El cuerpo médico del Sporting descartó que la lesión de Konrad sea grave, aunque tampoco la dio de alta al cien por ciento para el derbi. De igual forma, el estado de Bruno Rubio sigue bajo observación, y ambos permanecen a la espera de la autorización final del entrenador.
El duelo anterior contra Andorra dejó secuelas que aún se sienten en el vestuario. Ese enfrentamiento, jugado en el Tartiere, contribuyó a la incertidumbre que rodea al plantel de cara al encuentro con Oviedo.
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Optimismo entre los presentes
A pesar de las dudas, el ambiente en Mareo se mantiene positivo. Gaspar Campos volvió a entrenar junto a sus compañeros tras varias semanas fuera, y el capitán Hugo Guillamón avanza en la recuperación de una lesión muscular bajo estrecha vigilancia médica. Nikita Iosifov y Juan Otero también se reincorporaron a la dinámica colectiva esta semana.
Rubén Yáñez, guardameta del Sporting, subrayó la importancia del partido: “Va a ser un partido muy competido por todo lo que representa”, y añadió que el equipo quiere saldar una deuda pendiente: “El hecho de lograr esta gesta de ganar en el Tartiere es una deuda pendiente que tenemos”.
El club de Gijón estudia la posibilidad de abrir las puertas de Mareo el sábado antes del entrenamiento final, para que los aficionados acompañen al equipo en la última jornada de preparación. Esta iniciativa busca crear un ambiente más cercano y motivar a los jugadores antes de la cita decisiva.
El derbi asturiano ya se vive en un ambiente caliente, donde se disputa mucho más que los tres puntos. Con 25 años sin conseguir la victoria como visitante, el Sporting aspira a romper esa espera y devolver la gloria a sus seguidores.