La polémica del choque mortal entre De Miguel y Owono

En el tiempo añadido del encuentro entre Tenerife y Andorra, con el marcador 2‑2, el delantero Jesús de Miguel chocó contra el portero Jesús Owono, quien lo golpeó con la rodilla y provocó la caída del atacante. El incidente desencadenó una expulsión, la suspensión del partido y, dos días después, la muerte de De Miguel en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.
El choque fatal en tiempo añadido
El choque ocurrió cuando De Miguel intentaba aprovechar un balón largo cerca del centro del campo; Owono abandonó su área para interceptarlo y impactó con la rodilla al delantero, que cayó al césped. El árbitro mostró la tarjeta roja al guardameta y el encuentro fue suspendido. El acta justificó la expulsión por "impactar bruscamente con su pierna en alto sobre un adversario con uso de fuerza excesiva cuando el balón estaba en disputa".
De Miguel sufrió una parada cardiorrespiratoria tras el impacto el lunes, recibió maniobras de reanimación y fue ingresado en cuidados intensivos. Durante la madrugada, el club informó de un deterioro neurológico. El martes a las 8.00 horas falleció en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, según comunicó Tenerife.
Investigación policial y judicial
La Policía Nacional investiga la muerte de Jesús de Miguel, analizando tanto la vía deportiva como la penal. El Grupo de Homicidios de la Comisaría Provincial de Santa Cruz de Tenerife lleva el caso, y el TSJ ha precisado que toda muerte sin causa natural abre una investigación judicial.
El ministro de Deportes, Milagros Tolón, defendió la inocencia de Owono en RNE, señalando que "son golpes malos que se dan y que tienen unas consecuencias nefastas, pero no hay que juzgar a nadie" y anunciando que el ministerio buscará evitar futuros accidentes. Andorra trasladó sus condolencias con la frase "Con el corazón roto y devastados".
Jesús Owono profundamente afectado tras choque fatal en Tenerife
El Supremo, en una sentencia de mayo de 2025, confirmó seis años de prisión a un jugador veterano que, tras ser expulsado, volvió al campo y pateó a un contrario cuando el encuentro estaba interrumpido, marcando límites en la violencia dentro del fútbol.
Implicaciones legales del contacto
Abogados especializados en derecho deportivo explican que el riesgo permitido en el fútbol no ampara cualquier conducta, distinguiendo una infracción reglamentaria de una actuación que pueda merecer castigo judicial. Una expulsión permite sancionar una entrada sin probar intención de lesionar ni imprudencia penal, y la gravedad del resultado no convierte automáticamente la jugada en delito.
El artículo 142 del Código Penal establece entre uno y cuatro años de prisión para el homicidio por imprudencia grave, y una multa de tres a dieciocho meses para la modalidad menos grave. Para que exista responsabilidad penal, habría que demostrar que la conducta desbordó los riesgos aceptados en el deporte y constituyó una infracción del deber de cuidado.
La muerte de Jesús de Miguel sumerge al fútbol español en el duelo
Las grabaciones, la posición del balón y los peritajes permitirán determinar si hubo una conducta penalmente imprudente, mientras que la autopsia y los informes sanitarios aclararán la causa de la muerte y su vínculo con el golpe. El resultado médico y la valoración jurídica responden a preguntas distintas: probar la causa de muerte no resuelve automáticamente la posible responsabilidad penal.