la firme postura de Inter contra susurros de Barcelona sobre Lautaro
En medio de la creciente especulación de que el Barcelona podría tentar al delantero argentino del Inter, Lautaro Martínez, el entrenador del Inter, Cristian Chivu, insistió el viernes en que el club pretende mantener al delantero, al tiempo que reconoció que “el mercado siempre es bastardo”. El contraste enfrenta los rumores de fichajes con una promesa pública de continuidad.
El entrenador Chivu respalda el papel de Martínez
Chivu, hablando para Inter MUNDO, describió a Martínez como una columna del lado ‘neroazzurro’ y dijo que confía en la continuidad del argentino en el Inter. Subrayó que Martínez es una pieza fundamental del proyecto y que el club no pretende facilitar su salida.
En la rueda de prensa previa al partido, antes del inicio de la liga del sábado contra el Monza, Chivu declaró “Lautaro es nuestro capitán” y añadió que el equipo está “construyendo algo importante” a su alrededor. La declaración subrayó el papel de liderazgo del delantero mientras el Inter se prepara para el primer encuentro.
Chivu advirtió que durante los próximos diez días los medios se centrarán intensamente en Martínez, como ha ocurrido con otros jugadores de alto perfil. Señaló que esa atención puede crear situaciones que “probablemente a un entrenador no le gustan”, y reiteró que “el mercado siempre es bastardo”.
Sin ofrecer una garantía definitiva, Chivu dijo que “se aferra” a Martínez y cree que el delantero permanecerá en el Inter durante mucho tiempo. Concluyó con un mensaje firme: “Por supuesto que queremos que Lautaro se quede. Ese es mi mensaje.”
La postura del club refleja su visión de Martínez como un elemento clave de su proyecto deportivo, no como un activo negociable. A pesar del interés del Barcelona, la jerarquía del Inter parece decidida a mantener al delantero como parte integral de sus planes futuros.
La yuxtaposición del incesante rumor del mercado y el apoyo inequívoco del entrenador destaca una prueba inminente: si el Inter puede proteger a su capitán de la presión externa o si el “bastardo” mercado acabará dictando su destino.