Fichajes
L'Équipe señala a De Bruyne en el mercado al limitar las opciones de los clubes de élite por edad
Kevin De Bruyne sigue bajo contrato con el SSC Napoli hasta mediados de 2027, pero su futuro en el club italiano está lejos de estar asegurado. El centrocampista belga de los Diablos Rojos, de 34 años, ya aparece vinculado a una posible salida a pesar del contrato a largo plazo.
Se han contratado varios intermediarios para encontrar un nuevo club para el internacional belga. El diario francés enfatiza que la búsqueda ya está en marcha, subrayando la gravedad de la situación.
De Bruyne llegó al Napoli como agente libre en el verano de 2025 tras abandonar el Manchester City. La mudanza marcó el final de su larga permanencia en la Premier League inglesa.
En su primera temporada en Italia, el centrocampista disputó 21 partidos de liga, anotó cinco goles y dio cuatro asistencias. Estas cifras reflejan un impacto modesto en comparación con sus estándares anteriores.
Según los informes, no logró convencer plenamente a la jerarquía del Napoli para pactar una extensión de contrato. Por ello, la dirigencia del club parece reacia a retenerlo más allá del acuerdo actual.
L’Équipe añade que el jugador está ahora en el mercado de fichajes, pero su edad hace improbable un traspaso a una primera división europea. La percepción del mercado es que los clubes de élite prefieren talentos más jóvenes para proyectos a largo plazo.
Se ha reportado interés de varios clubes turcos, aunque aún no se han iniciado negociaciones formales. La atención de los equipos turcos refleja el continuo atractivo del centrocampista pese a su edad.
Arabia Saudí también se menciona como una opción seria, que podría representar el último capítulo de De Bruyne en el fútbol europeo. El interés de la liga del Golfo señala una tendencia más amplia de jugadores veteranos que se trasladan fuera de Europa.
En conjunto, la situación pone de relieve un mercado de fichajes en transformación, donde las estrellas experimentadas atraen ofertas de ligas emergentes, mientras que las potencias tradicionales se centran en jóvenes promesas. Esta dinámica podría redefinir los patrones de movimiento de jugadores entre continentes.