João Prates sostiene que jugadores deben comprender juego, no un sistema fijo
En la columna Tribuna VIP Os de Bola na Rede, el entrenador de 52 años João Prates explica su filosofía como director técnico de Tainan City en Taiwán, donde su formación en psicología del deporte informa su énfasis en que los jugadores comprendan el juego en lugar de simplemente encajar en un sistema.
Resumen de entrenamiento a través de continentes
Prates ha entrenado en tres continentes, dirigiendo a Dziugas en Lituania, Vaulen de Noruega y Naft Maysan en Irak. También contribuyó a la formación de Al Batin y Hajer Club de Arabia Saudita. Estas experiencias han moldeado su visión táctica ecléctica.
Rol en Taiwán y psicología del deporte
Desde que se unió a Tainan City en Taiwán, el de 52 años ha combinado sus funciones de entrenador con un título en Psicología del Deporte. Cree que una base psicológica ayuda a los jugadores a leer el juego más allá de los patrones preestablecidos. El club compite en la primera división de Taiwán.
Prates escribe regularmente en la sección Tribuna VIP de Bola na Rede, donde sus artículos de opinión llegan a una audiencia de habla portuguesa. La plataforma le brinda espacio para argumentar que los jugadores deben comprender el juego, no simplemente seguir un sistema.
Rúben Amorim advirtió recientemente: “Os jogadores devem entender o jogo, não o sistema. É fundamental ter diferentes formas de jogar.” Prates cita la declaración como catalizador de sus propias reflexiones sobre el fútbol moderno.
Durante años, los entrenadores han sido reducidos a las formaciones que prefieren – 4‑3‑5, 3‑4‑3 o 4‑2‑3‑1. Prates sostiene que esas etiquetas simplifican en exceso la naturaleza fluida de un partido, donde un equipo puede pasar de 4‑2‑3‑1 a 3‑2‑5 en cuestión de minutos.
Él enfatiza que un jugador debe saber por qué ocupa un espacio, quién brinda amplitud y quién crea profundidad. Cuando un delantero centro retrocede, otro debe explotar el espacio detrás de la defensa. Ajustarse a la presión de tres hombres del oponente es otra prueba de comprensión.
Mas a identidade não pode significar rigidez, dice Prates. Si un equipo tiene defensas centrales rápidos, el entrenador puede arriesgarse a dejar espacio detrás; si no, el mismo riesgo sería temerario. El modelo debe empoderar a los jugadores en lugar de encarcelarlos.
Concluye que los entrenadores deben dejar de preguntar qué sistema juega un equipo y comenzar a preguntar qué problemas puede resolver el equipo. En su opinión, el juego presenta desafíos, y las mejores respuestas provienen de jugadores adaptables.