Iñigo Pérez admite su incapacidad y el Villarreal cae en descenso
Iñigo Pérez, técnico del Villarreal, admitió en la sala de prensa que no encuentra la solución tras la derrota 1‑2 ante el Real Betis en La Cerámica, un resultado que hunde al equipo en puestos de descenso y contrasta con el buen arranque de la primera mitad. El informe original incluye la palabra Compartir y la Foto de Agencias.
Tras una primera mitad de mucho ritmo, el conjunto dirigido por Iñigo Pérez dominó los primeros minutos, creando ocasiones y marcando el primer gol que parecía encaminar el partido a un buen resultado.
Sin embargo, en el segundo acto el Villarreal se cayó, y la falta de acierto visitante evitó una goleada mayor, consolidando la derrota 1‑2.
Resumen previo de Pérez
Antes de comparecer en sala de prensa, Pérez atendió a Movistar Plus y resumió el choque sin rodeos: "Un partido en el que, hasta que hemos marcado el primero, ha salido bien. Después del gol ha sido un mal partido. Uno se imagina dando soluciones al equipo y no las encuentra".
En la sala de prensa, el técnico navarro profundizó: "Si tuviese una explicación intentaría ponerle remedio, lo intento, no soy capaz y la capacidad también tiene que ser juzgada. No estoy dando con el nivel. Insistiré hasta que surja". Sobre la segunda parte añadió: "Creo que la imagen de la segunda parte es dañina, sobre todo para mí como entrenador. No se puede eludir la capacidad de generar respuesta en tus jugadores y de convencerles que el camino es uno".
Situación en la tabla
El 1‑2 oficial de LaLiga deja al submarino amarillo con tres derrotas y dos empates, los mismos números que el Elche CF y solo por delante del Valencia CF en el arranque más flojo de la Primera División. Este inicio contrasta con la plantilla que el club cerró pensando en competir también en la Champions League, obligando a Pérez a revertir la dinámica cuanto antes.
El patrón se repite con la caída ante el Deportivo de A Coruña, cuando el Villarreal también se vino abajo tras el descanso, una tendencia que el técnico debe romper para evitar que la falta de respuesta siga dañando su imagen.