Mundial
Gol de tiempo extra de Ferran Torres evoca la magia del Mundial de Iniesta
En los últimos instantes de la prórroga, Ferran Torres anotó con su zurda un remate que dio a España una victoria 1‑0 en la final de la Copa del Mundo sobre Argentina en New Jersey. El gol decisivo recordó al instante el gol de Iniesta en la Copa del Mundo de 2010, enlazando dos generaciones españolas en un solo momento histórico.
El ataque comenzó cuando Pedro Porro lanzó un centro elevado hacia la línea defensiva de Argentina, cuyos defensores entrecerraron los ojos al balón descendente como si observaran un sol moribundo. Su vacilación creó una apertura fugaz en el área, permitiendo que el balón cayera en una zona peligrosa.
Nico Williams llegó sigilosamente y devolvió el balón de cabeza al centro del área penal, donde Ferran Torres había desviado brevemente la atención de un cojeante Giuliano Simeone. La combinación del centro de Porro y el cabezazo de Williams preparó el escenario para un remate histórico.
Torres se plantó y golpeó el balón con su zurda, atravesando un hueco por encima de los guantes de Emiliano Martínez. El disparo dejó al portero argentino descolocado mientras el balón se colaba en la red.
Torres salió corriendo, la adrenalina a tope, y luego preguntó: “¿Qué demonios haces cuando acabas de ganar la Copa del Mundo con tu país?” con la voz temblorosa de emoción. Su celebración fue desbordante, con Sergio Ramos abrazando a David Villa, Iker Casillas frotando la melena de Carles Puyol y Andrés Iniesta ofreciendo una pequeña palmada y una sonrisa.
La escena recordó la final de 2010, donde Marco Tardelli lloró mientras Iniesta alzaba el trofeo, y la afición rugió al ver el trofeo levantado, sellando el segundo triunfo de España en la Copa del Mundo. Las cámaras cambiaron a un grupo de hombres sonrientes con trajes caros, subrayando la magnitud del momento. Según la PA, Torres dijo: “Creo que al final el gol vino de 47 millones de personas, no solo de los que estamos aquí”, añadiendo que el destino estaba escrito para España. El rugido de la afición subrayó la magnitud de la noche, vinculando para siempre a Torres e Iniesta en un eco moderno de 2010. La victoria unió a dos grandes generaciones españolas, vinculando a Torres e Iniesta para siempre a través de la sensación de ese remate decisivo.