Flick agota sus cambios tarde y deja al Barça sin ideas en el Clásico

En el Camp Nou, bajo la luz de los reflectores, Xavi Flick dirigió el Clásico sin agotar sus cambios y, además, los realizó demasiado tarde, una primera en la temporada que dejó al Barça sin soluciones tácticas y sin poder mantener el empate ante el Madrid.
Falta de ideas tácticas
Por primera vez en la campaña, el entrenador alemán no utilizó todas sus sustituciones y, cuando lo hizo, fueron en el tramo final del encuentro. La ausencia de verticalidad, ambición y la electricidad que caracterizan al equipo quedó patética, acompañada de una notoria falta de determinación y de dudas que impidieron siquiera sujetar el empate.
Aunque había sido venerado en Barcelona por rescatar a un conjunto devastado al final de la era de Xavi, Flick terminó el Clásico herido, una situación que no se veía desde hace mucho tiempo.
Tras la derrota ante el Paris Saint‑Germain, Flick declaró: “Por supuesto que he pensado en el Madrid”, una explicación que nunca había usado desde su llegada al Barça, subrayando que su prioridad siempre ha sido el partido a partido.
El Paris Saint‑Germain intentó quince disparos contra la portería de Joan García, mientras que el Madrid apenas registró cinco, pero con un 0‑1 logró un golpe mayor al conjunto catalán que en la segunda parte buscó, sin éxito, revertir la situación.
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Grietas en el planteamiento
El duelo expuso fallos estructurales: Rodri y Pedri fueron neutralizados por el Madrid, el juego interior desapareció y el exterior apenas se manifestó; Gordon apenas tuvo alguna acción relevante. El otro generador de juego, Lamine, fue anulado por Cucurella, y Flick no intentó sacarlo de la banda ni colocar a Raphinha para presionar al lateral rival, a diferencia de la estrategia que empleó contra el Chelsea en Stamford Bridge la temporada pasada.
Lamine nunca estuvo cómodo y esa incomodidad se tradujo en ansiedad, como quedó patente en la acción que perdonó antes del descanso.
Los cambios de Flick resultaron tardíos: Balde entró por la lesión de Espart, Frenkie de Jong solo apareció en el minuto 74, y Adeyemi y Gordon fueron incorporados en el minuto 84, sin tiempo suficiente para influir. Adeyemi, frío en un partido tan emotivo, perdió una pelota que desencadenó el segundo gol de Mbappé.
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Presión sobre Flick
En la conferencia de prensa, Flick admitió falta de ideas, justificándolas con el cansancio físico y la necesidad de una semana de recuperación. Su balance como entrenador del Barça esta semana es 99‑10‑21; aunque su crédito es indiscutible, él y su cuerpo técnico deberán remangarse para devolver vigor a un equipo que falló en la primera semana de lo que pretendía ser una campaña de título.
Flick aseguró que el equipo volverá al 100 % tras el primer receso de la FIFA, pero la sensación actual es que el impulso inicial se ha perdido y que el Barça se encuentra en un punto bajo.