Federación de Portugal impone prohibición de 30 días a Ronaldo tras la retirada de Dinamarca

Mientras Cristiano Ronaldo se alejó del conjunto de Portugal en Copenhague, la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) actuó rápidamente para castigar al delantero de Al‑Nassr de 41 años, imponiendo una suspensión de 30 días y una multa de 255 €. El contraste entre la decisión unilateral del jugador y la respuesta disciplinaria del organismo rector subraya la creciente tensión dentro de la estructura nacional.
Salida en Copenhague
Ronaldo abandonó la delegación en territorio danés tras una confusa disputa con el entrenador Jorge Jesus. Se había retirado para calentar, pero no fue utilizado en la victoria 2‑1 sobre Noruega, un resultado que dejó “aguas turbias” en Portugal. El incidente ocurrió el día 7 del mes mientras el conjunto se preparaba para el partido de ida en casa de su enfrentamiento en la UEFA Nations League.
En una carta de disculpa, Ronaldo admitió que esperaba una sanción por su decisión unilateral y expresó remordimiento por abandonar al equipo. La carta se envió antes de que la federación anunciara su resolución, señalando su conciencia de las consecuencias.
Acción disciplinaria de la Federación
Días después de la salida, la FPF anunció una prohibición de 30 días y una multa económica de 255 € para Ronaldo. La sanción sigue a una investigación iniciada el 10 de octubre, que ya había puesto al exdelantero del Manchester United, Real Madrid y Juventus bajo una suspensión preventiva mientras se examinaba el caso.
Jorge Jesus rompió su silencio tras el incidente, diciendo a Sport TV que el asunto estaba “resuelto” y que se sentía “completamente relajado y tranquilo en su conciencia”. Se negó a comentar los motivos del abandono de Ronaldo, prometiendo hablar más después de que cerrara la ventana de la FIFA.
Jesus también subrayó la importancia de Ronaldo, afirmando “nadie puede quitar lo que Cristiano representa – es un ícono y eso no está en discusión”. Añadió que no se escondería ni huiría del tema, replicando sus comentarios anteriores.
La decisión de la federación, anticipada por el propio Ronaldo, marca el último capítulo de una saga que comenzó con la inesperada salida del jugador del campo de entrenamiento en Dinamarca. También plantea interrogantes sobre la disciplina del conjunto antes de los próximos partidos de Portugal.