Fallo del chip del balón pone en duda penalti a Nico en el derbi vasco

El Comité Técnico de Árbitros (CTA) y Kinexon, proveedor del balón inteligente de LaLiga, admitieron que el chip del balón falló en la jugada entre Nico Williams y Aramburu que terminó con un penalti en el derbi vasco entre Athletic-Real Sociedad.
Fallo del chip y su análisis
El CTA declaró públicamente que el fallo pudo deberse a una ligera desincronización de la tecnología Kinexon. El estudio realizado mostró que Aramburu tocó el balón, aunque la decisión arbitral se mantuvo.
La gráfica del sistema generó dudas en el CTA por una posible desincronización, lo que luego se confirmó como un error. Ese fallo impidió que el VAR pudiera corregir la decisión, por lo que el CTA defiende la labor de sus colegiados.
El sistema Kinexon, que debutó esta temporada en la Primera División, integra un chip en el balón que detecta cualquier contacto mínimo. Además de servir para fueras de juego automáticos, ayuda a determinar contactos difíciles, como los penaltis, y la pena pitada en San Mamés fue la primera en la que la tecnología resultó determinante. El chip envía información sincronizada que se representa en una imagen de detección de toques, facilitando la identificación del jugador que golpeó el balón.
El derbi vasco ha dejado una controversia sobre la gráfica del sistema Kinexon. Sin embargo, un estudio posterior confirmó que la tecnología falló en esa jugada.
Impacto en la revisión arbitral
Tras el partido, el CTA analizó la gráfica del incidente y observó dos picos en la primera onda y una segunda onda posterior. La sincronización indicaba que la segunda perturbación correspondía al contacto de Nico Williams, lo que sugería ausencia de toque de Aramburu. Al no cuadrar los datos, solicitaron un informe a Kinexon, que reveló la existencia de un fallo.
Kinexon explicó que el desfase de sincronización era de aproximadamente 1‑2 fotogramas, equivalentes a 20‑40 milisegundos a 50 fotogramas por segundo, entre la señal del balón y el vídeo del VAR.
En la visualización original, los picos de señal aparecían ligeramente antes que los contactos físicos mostrados en el vídeo, lo que pudo llevar a interpretar que el jugador de la Real Sociedad no tocó el balón. Al resincronizar la señal con el vídeo descontando el desfase, la señal coincidió con lo que se ve en pantalla, tanto en esa acción como en momentos anteriores y posteriores, algo que no ocurría en la visualización inicial. El pico más destacado coincidió entonces con la llegada del jugador de la Real Sociedad al balón.
Fuentes arbitrales consultadas indicaron que el VAR habría recomendado anular la decisión de penalti. El CTA señaló que, a la luz del informe, el jugador de la Real Sociedad sí habría tocado el balón al final, lo que podría haber invalidado el penalti. No obstante, el comité mantuvo el respaldo a sus colegiados, argumentando que el error era imperceptible al ojo humano y que, con la información disponible en ese momento, la resolución del VAR era correcta.
Antes del encuentro, el árbitro VAR designado, con amplia experiencia en el uso de la tecnología y formación específica, realizó la sincronización prevista sin detectar incidencias. Mediapro efectuó comprobaciones aleatorias de la sincronización durante el partido y el comité confirmó que el sistema funcionó correctamente durante el resto del encuentro.