Etxeberria sufre una noche de horror en Albacete frente al Valladolid
El debut de Joseba Etxeberria al frente del Albacete quedó marcado por una humillante derrota 5-0 ante el Real Valladolid en el José Zorrilla. Tras nueve jornadas, el conjunto manchego acumula sólo un punto de los 27 posibles, sin haber conocido la victoria.
Desastre en el Zorrilla
El Real Valladolid dominó los 90 minutos, imponiendo un marcador de 5-0 que dejó al Albacete sin respuesta. Los pucelanos firmaron un contundente 5-0 ante un equipo desorientado, incapaz de competir en ningún tramo del encuentro. Las fallas defensivas y los espacios concedidos a los atacantes rivales reflejaron la fragilidad del conjunto de Etxeberria.
Alba en la tabla
Tras nueve jornadas, el Alba no conoce la victoria y apenas suma un punto de los 27 posibles. El ataque se sitúa entre los peores de la historia de la Segunda División, lo que alimenta temores de una lucha por la permanencia. El escenario actual sitúa al conjunto manchego como colista del campeonato.
El cambio en el banquillo, con la salida de Alberto González, solo trajo una leve brisa de alivio. Sin embargo, la caída estrepitosa del equipo muestra que la situación supera cualquier efecto puntual del despido. La falta de cohesión colectiva sigue siendo la mayor preocupación en el Belmonte. El periódico Deportivo describió la actuación como una de las más lamentables de la temporada.
Etxeberria no buscó excusas tras el debut frente al Valladolid, declarando: “No podemos perder de esta manera”. Reconoció su responsabilidad al afirmar: “El principal responsable soy yo”. Además, exigió a sus jugadores “compromiso y exigencia” para revertir la situación.
El técnico vasco señaló que la recuperación pasa por trabajo diario, fortaleza mental y una respuesta colectiva que permita llegar a Gijón con opciones de victoria. Subrayó la necesidad de elevar la intensidad y la capacidad de reacción en los próximos partidos.
Aunque reconoce la crudeza del golpe, Etxeberria mantiene la confianza en revertir la situación, aunque exige una reacción inmediata de sus futbolistas. “Tenemos que competir mucho mejor porque esto es fútbol profesional”, afirmó el entrenador, dejando clara la exigencia de resultados.
El horror del debut contrasta con la urgente tarea de reconstruir el ánimo y el juego del Albacete. El futuro inmediato dependerá de la capacidad del nuevo técnico para transformar la debilidad colectiva en una defensa sólida y una ofensiva competitiva.