Espanyol debe ganar a Racing para mantener a Manolo González
El Espanyol visita al Racing en El Sardinero con la urgencia de sumar tres puntos y alejarse de la zona de descenso, a sólo un punto del descenso y con Manolo González bajo presión por su futuro al frente del banquillo.
Presión por la zona de descenso
El conjunto blanquiazul lleva encadenados cuatro partidos sin ganar y se encuentra en la decimosexta posición, a sólo un punto de la zona de descenso. Además, está empatado con el Racing en ocho puntos, lo que convierte al encuentro de hoy en un duelo directo.
Bryan Zaragoza celebró recientemente su gol contra el Málaga, el último tanto anotado por el Espanyol. El equipo mostró mejoría en los últimos dos compromisos, ante el Málaga y el Atlético, aunque sufrió goles en ambos partidos por errores colectivos.
Manolo González ha advertido de un posible ultimátum en Santander, según informa Anna Cordovilla de Fútbol. El vestuario y el técnico están convencidos de poder salir del bache, y consideran que hoy es el día para dar el primer paso. La información proviene de Jorge Zapata de EFE.
Apuestas tácticas y posibles alineaciones
El técnico podría plantear una línea de cinco defensores para hacer frente al ataque del Racing, o volver a la zaga de cuatro según la evolución del juego. Fortuño es una de las pocas buenas noticias y podría repetir bajo palos, mientras que Edu Expósito se mantiene como titular junto a Pol Lozano y, en su caso, Urko en el centro del campo. En la delantera, Roberto y Javi Hernández son inamovibles y Bryan Zaragoza también podría iniciar.
El Racing no ha perdido en casa en El Sardinero, donde acumula ocho puntos y aún no conoce la derrota como local. A pesar del mal resultado en Pamplona (2-0), el entrenador José Alberto López no parece inclinarse a realizar muchos cambios en su once.
Una victoria permitiría al Espanyol sumar once puntos, superar a su rival directo y recargar energías para los compromisos de la semana: la Copa en Sestao el martes y la visita a La Cerámica el viernes. El triunfo también aliviaría la presión sobre la continuidad de Manolo González.
En caso de derrota, la crisis se profundizaría y la continuidad del técnico quedaría en entredicho, poniendo en riesgo su puesto. El club tendría que enfrentar una situación aún más complicada en la lucha por la permanencia.