La Liga
El riesgo de clausura obliga al Barça a cerrar la Grada d’Animació

Ante el partido contra el Alavés, la junta directiva del FC Barcelona decidió suspender el espacio Gol 1957, la conocida Grada d’Animació del Spotify Camp Nou, provocando gran ruido en el entorno del club.
Los grupos que integran la grada reaccionaron con gran disgusto, al considerar que un incidente aislado –el aficionado que dio un banderazo al madridista Camavinga– estaba castigando a todo el colectivo.
Sin embargo, la medida no busca castigar a la Grada en su conjunto, sino evitar el riesgo de cierre del estadio.
El club recibió información de que ese riesgo existía por la reiteración de situaciones que LaLiga ha convertido en denuncias ante la Comisión de Disciplina de la RFEF.
Se citan cánticos ofensivos, insultos e incidentes registrados durante partidos contra Real Madrid, Getafe, Racing de Santander y Athletic de Bilbao.
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Ante la acumulación de denuncias, el Barça consideró el perjuicio económico por multas y el peligro de clausura del campo, decidiendo actuar con contundencia.
Un cierre del estadio supondría cero ingresos en un partido oficial y la ausencia de animación para el equipo de Flick.
La Grada d’Animació quedó cerrada para el encuentro Barça‑Alavés, mientras La Liga denuncia 17 incidentes y el banderazo a Camavinga.
Diálogo y futuro de la Grada
El club ha previsto una reunión el lunes con los representantes de la grada para buscar soluciones mediante el diálogo.
Se espera que los grupos se comprometan a evitar nuevas situaciones denunciables y que el Gol 1957 se reabra ante el Aston Villa el próximo martes.
Todo ello refleja la voluntad del Barça de eliminar episodios que, según LaLiga y la RFEF, ya son una amenaza recurrente para el estadio.