MUJERES
El regreso de Marta Cardona al Zaragoza CFF impulsa proyecto IA
El regreso de Marta Cardona, a sus 31 años, la lleva a abandonar el Real Madrid, la Real Sociedad y el Atlético de Madrid para volver al Zaragoza CFF, descendiendo tres categorías y liderando un ambicioso proyecto que integra IA y sinergias con el baloncesto femenino, bajo la dirección del fondo NH Capital.
Su vuelta al Zaragoza CFF no responde a un retiro dorado, sino a un plan empresarial de hondo calado. Cardona ha decidido bajar tres categorías para encabezar una iniciativa que busca redefinir el deporte femenino regional. La propuesta combina su experiencia de élite con una visión de negocio.
Un plan empresarial de gran alcance
El club ha sido adquirido por NH Capital, un fondo de inversión que también ha sellado una alianza con el Casademont Zaragoza, el exitoso equipo de baloncesto femenino de la ciudad. Cardona comunica el proyecto a través de sus redes sociales, resaltando la integración de ambas disciplinas.
Sinergia con el baloncesto femenino
NH Capital ha unificado ambas entidades para asimilar la estructura profesional de las baloncestistas, y Cardona explica que se busca “profesionalizarlo como lo han hecho ellas”. En el canal de Youtube 'El Patio' reflexiona: “Ahora con 31 años y viendo todo de otra manera… es que justo se ha dado en el momento perfecto”.
Infraestructura y IA para el deporte femenino
El proyecto contempla la construcción de una gran ciudad deportiva que albergará un pabellón de baloncesto, gimnasio y campos de césped natural de última generación. Con el apoyo del Ayuntamiento y del Gobierno de Aragón, se pretende convertir a Zaragoza en un eje central de IA, aplicando soluciones de Big Data al rendimiento del deporte femenino.
Fuera de la estructura del club, Cardona es la cara visible de Top Fen, una academia de tecnificación para fútbol femenino nacida del talento local. En ella aconseja: “Tenéis que hacer algo completamente diferente… tenéis que diferenciaros de algo que sea específico para el femenino”.
Con 31 años, el retorno de Cardona representa un paso firme hacia su madurez y muestra cómo el legado de una jugadora de élite puede trascender el campo para impulsar innovación tecnológica y equidad metodológica.